¡Y han llegado las vacunas a este paisito salvaje, en el que las montañas caminan solas bajo la lluvia y se derrumban en las carreteras! ¡Han llegado para el beneplácito de los mezquinos de cuello blanco, que corren a vacunarse como quien busca el premio a su bien logrado poderío! Llegan en medio de la …











