El Consejo Nacional Electoral –CNE- y el Tribunal Contencioso Electoral –TCE- quedan debiéndole al país. Y mucho, si las truculentas veleidades propiciadas por su inconsulto proceder se pesan en la balanza de la probidad. En materia electoral los ecuatorianos hemos sido cínicamente defraudados. Los conflictos reales o provocados, fueron y aún son el pan nuestro …











