Acabo de levantar cabeza. He pasado unas horas ‘cabizbajo y meditabundo’, como solía repetirnos un viejo maestro, siempre joven en mi recuerdo. Pienso que Ecuador sufre de carencia de tiempo o de ganas, quizá las dos, para detenerse a pensar y reflexionar sobre el día a día de su vida y también acerca del ayer …











