OPINIÓN| Pocos días atrás, ya muy cansado, luego de una ascendente caminata por un sendero de montaña, al mirar los frondosos árboles y escuchar la melodiosa música entonada por el viento cuando acariciaba dulcemente las ramas y las hojas de los eucaliptos; me trajo a la memoria el amor que mi padre tenía por la …


