Los archivos Epstein se venden como un golpe a la impunidad, pero si la verdad llega como espectáculo y sin cuidado, revictimiza. En EE.UU., la difusión reciente de documentos incluyó datos sensibles sin proteger: nombres, rostros e incluso desnudos de víctimas. El mensaje es perverso: la vida de quienes sobrevivieron vale menos que la curiosidad …


