Transcurrido un mes del corte del trigo, es decir a principios de agosto, se desataban los vientos, huían las lluvias, se arropaban las neblinas en las montañas, emigraban en bandadas las aves en pos de alimento, permanecían solamente los mirlos ladrones y asesinos de sus semejantes, igualándose a muchos humanos. Era el tiempo de la …











