¡Y llegamos al extremo de tener que encerrarnos bajo las más estrictas medidas policiales! Y es que la ingobernabilidad del pueblo ecuatoriano, la ignorancia de algunos y la inmoralidad de otros, obligaron a que el estado intervenga. Más allá de un toque de queda, planeado como estrategia política hasta la posesión del nuevo mandatario, más …











