“El que habita al abrigo del altísimo morará bajo la sombra del omnipotente. Se durmió en la paz del Señor bendiciendo a los que dejaba en la tierra y sonriendo al que le espera en el cielo. Exhaló su último suspiro con la misma tranquilidad que si hubiera entrado en un dulce sueño. Nada igualó …






