Un estudio realizado en Inglaterra a más de 3996 niños de 3 a 8 años demostró la correlación entre la alimentación y el desarrollo intelectual (IQ). Los pequeños que ingerían comida ultra procesada con mayores azúcares y menos grasas saludables tenían un menor IQ. Sarah Garcés, coach de salud y bienestar, aliada de Seguros Equinoccial …











