Más que gracias Mamá

Hay madres que no aparecen en las campañas del Día de la Madre. No reciben flores costosas ni desayunos a la cama. Son las mujeres que cuidan hijos ajenos mientras dejan a los propios al cuidado de otras mujeres. Las que limpian, cocinan, acompañan tareas y sostienen emocionalmente vidas que pocas veces reconocen su esfuerzo.

Son también las madres campesinas que producen los alimentos que llegan a nuestras mesas, incluso en medio de sequías, pobreza y abandono estatal. Mujeres que alimentan al país mientras el modelo económico sigue privilegiando a quienes especulan antes que a quienes siembran.

Y están las madres invisibles que sostienen a otras mujeres para que puedan estudiar, trabajar o romper techos de cristal. Porque ninguna mujer llega sola. Detrás de profesionales, lideresas o activistas, hay otra mujer cuidando, criando y sosteniendo la vida cotidiana.

Este Día de la Madre debería servir no solo para agradecer, sino para cuestionar por qué el cuidado sigue recayendo casi exclusivamente sobre las mujeres. Porque sostener la vida también es trabajo, también es economía y debería ser una responsabilidad compartida por toda la sociedad. (O)

mi.cordero@ sendas.org.ec

Lcda. María Isabel Cordero

Lcda. María Isabel Cordero