“Nuevo liderazgo”, ¿en serio?

El Gobierno, una vez más, echa mano dentro de su grupo de colaboradores para designar al nuevo ministro de Ambiente y Energía.

Se trata de Juan Carlos Blum, ingeniero mecánico, ex gerente de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL), hasta hace poco, asesor del ministerio que ahora comandará en reemplazo de Inés Manzano cuya gestión más tuvo críticas que aciertos.

Solo el presidente Daniel Novoa podrá asegurar si el ungido dará la talla como para que se cumpla su ideal: que el sector energético requiere de “un nuevo liderazgo”.

No pocos esperaron la designación de un técnico altamente capacitado en esa área, dada las constantes crisis que arrastra desde que Noboa comenzó su gestión.

A la crisis de producción y suministro de energía eléctrica, cuya demanda supera ampliamente la oferta, se acumulan los procesos fallidos de compra y son evidentes los cortes del servicio, aunque con otra denominación, se añade la baja constante de la producción petrolera, sostén principal del Presupuesto General del Estado.

Todo eso sin contar con los problemas ambientales, con la minería ilegal que, pese a los golpes asestados, tiene fuerza económica, aun política, para seguir, amén de que el susodicho ministerio es juez y parte en el tema ambiental donde están juego muchos intereses.

Por el bien del país, ojalá el nuevo ministro, que tiene una maestría en Gestión de la Energía y Política Ambiental, plasme el ideal presidencial incrementando la producción petrolera; que no solo se dedique a comprar energía termo eléctrica sino a impulsar la inversión en el sector.

Es urgente hacerlo, como también hablar con la verdad cuando no quede más que racionar el servicio eléctrico.

En sintomático de que el Gobierno, o no quiere involucrar en su administración a otros profesionales con experiencia en el sector, sin importar su signo político, o prefiere “dar la vuelta” con lo poco que tiene, pero le es leal.

REM

REM

REDACCION EL MERCURIO