José Luis Rodríguez Zapatero creó en el mundo un protectorado a favor de Maduro para defender su gestión, y lavarle la cara ante las críticas de las sociedades democráticas. Le saltaron acusaciones como la de ser un magister en el tráfico de influencias, el cobro de comisiones ilegales, el blanqueo de capitales de origen ilícito provenientes de Venezuela, en el famoso rescate de la pequeña aerolínea Plus Ultra, que operaba rutas con Caracas y otras ciudades de América Latina; según la BBC, esta empresa fue auxiliada por el gobierno español con 53 millones de euros (US$61 millones) en 2021, por lo cual el juez español Calama acusará el 2 de junio por “una trama organizada de ejercicio ilícito de influencias”, estructuralmente organizada y liderada por el expresidente del gobierno español (2004 y 2011), quien, además, es el único de ese rango, investigado por corrupción en la historia de España.
Las innumerables visitas a Venezuela, el asumir el papel de supuesto mediador con los países sudamericanos en particular, ya mostraban que ese amor incondicional no era gratuito, sino respondía al entramado de cultores de la secta del grupo de Puebla, para mostrarse unidos en la lucha contra cualquiera que ofenda al “régimen democrático y humano” de Maduro. Por eso el presidente español Pedro Sánchez y los miembros del otrora respetable PSOE, le defienden a morir.
Esta telaraña de quienes acusan al “law fare” por las imputaciones que reciben por sus prácticas raras, reuniones pactadas en secreto para aplicar sus malos instintos, hoy están acorralados por probados y presuntos actos contrarios a la ley.
Los socios naturales como Correa, con su acostumbrada forma de fustigar a sus detractores, y a quienes están en contra de sus preceptos, se ha vuelto más virulenta. Se advierte que detrás de la supuesta estrategia para la revocatoria del mandato de Noboa, manejada por un grupo de activistas aliados a la ex RC, existe un intento desesperado para distraer toda una carga de acusaciones, en el epílogo del caso SUCRE destapado por los medios periodistas críticos, luego de la extradición a USA de Saab.
La presunción de que Evo violó a una menor de edad es cada más fuerte; para desviar a la justicia, masas de pobres manipuladas por Morales intentan desbaratar al gobierno legítimo de Rodrigo Paz, sumando ya un mes de protestas en Bolivia, desabastecida en extremo de productos básicos.
Mañana los colombianos, llegarán a definir los finalistas para la presidencia, entre el ultra conservador Abelardo de la Espriella; Paloma Valencia de Centro Democrático sucesora de Uribe, e Iván Cepeda de Pacto Histórico seguidor de Petro, quien enfrenta actualmente varios casos legales, con más de 10 procesos investigativos impulsado a través del Consejo Nacional Electoral (CNE) por excesos de topes de campaña sin justificaciones sólidas de su origen, y escándalos de corrupción que involucra a sus familiares, en especial a su hijo Nicolás Petro.
Avanzan las investigaciones, nada se detiene. Los ciudadanos esperamos ser redimidos por la justicia. (O)





