Satisface el hecho de que Cuenca disponga de servicios de atención a la salud que crecen tanto en cantidad, pero, sobre todo, en calidad, con profesionales calificados, cada vez más especializados, con una oferta de servicios de los más diversos y con una excelencia que es reconocida a nivel nacional. Cuenca se ha convertido en el lugar para la cita de muchos ecuatorianos, sobre todo del sur del país, que acuden en busca de atención de calidad a su salud.
Lo mencionado se constituye en una imagen gratificante de Cuenca, con el consentido agradecimiento y felicitación a los profesionales de la salud y a una ciudad que crece en casi todos los ámbitos en lo positivo, sin querer obviar, con lo citado, que también coexiste lo negativo, que debe ser tratado por sus autoridades y por su gente que es orgullosa y con razón de su tierra. En este marco, expresamos nuestra felicitación a las empresas Hospital “Santa Inés” y Constructora “Vintimilla” por sumar esfuerzos para presentar a Cuenca y al país un gran proyecto en pro de la salud, denominado: “Hospital Santa Inés. Cuatro Ríos”. Adelante que Cuenca y el país aplauden y apoyan.
Empero, allí está el “pero”, lo manifestado placentero, hasta cierto punto, se contradice en función de que un porcentaje muy importante de la población NO dispone de la capacidad económica para atender a su salud en lo privado, y, por ende, que necesariamente tiene que acudir a la atención en lo público, que adolece, hoy más que nunca, de la agudización de la crisis en el sistema de salud, sobre todo, de los hospitales del MSP y del IESS a donde acuden la mayoría de los cuencanos en busca de encontrar alivio a sus dolencias, pero que, las más de las veces lo que encuentran es una carencia o inadecuada atención, falta de medios auxiliares de diagnóstico, de medicamentos, cuanto más contando con la buena y responsable atención de los profesionales médicos, paramédicos y más personal que son los primeros en reconocer y hacer conocer de la crítica situación de los hospitales públicos en Cuenca, en contraposición con el crecer de lo privado que recibe hasta derivaciones de los públicos.
En definitiva, a lo privado muchos aplausos, felicitaciones, que sigan creciendo, sin embargo, nos queda la gran interrogante: ¿y los pobres qué?… que incluso hasta pusieron la mayoría de los muertos en la pandemia. (O)







