La Av. Circunvalación de Cuenca, conocida como Av. de las Américas, inició su funcionamiento en 1966, hace seis décadas. Sin embargo, debido al vertiginoso crecimiento de la ciudad, dejó de cumplir la función para la que fue planificada, ya que actualmente se encuentra inserta dentro del perímetro urbano y su capacidad vehicular fue superada hace varios años con 75.000 vehículos al día.
Por ello, durante el período de Gobierno Local 2005-2009, siendo Alcalde Marcelo Cabrera, se planificó la Nueva Circunvalación Norte, con una longitud de 47 km. Se inicia en el distribuidor de tránsito de Guangarcucho y concluye en Tarqui. En su primer tramo aprovecharía 6,0 km de la Panamericana Norte y atraviesa las parroquias de Llacao, Sidcay, Sinincay, Chiquintad, San Joaquín, Sayausí y Tarqui.
Entre sus principales objetivos se encuentran disminuir la congestión vehicular urbana, reducir la contaminación ambiental (aire y ruido), acortar los tiempos de viaje, mejorar la seguridad vial para conductores y peatones, e incorporar nuevos sectores a la red vial del cantón.
El Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDOT), administración de Pedro Palacios (2019-2023), incorporó, en el Sistema Vial Estructurante para Cuenca, el trazado de la Nueva Circunvalación Norte como una obra de visión estratégica y de largo plazo, destinada a canalizar el tránsito interprovincial e intercantonal que actualmente circula por la Av. de las Américas.
Posteriormente, durante la administración del Alcalde Cristian Zamora (2023-2027), convocó, el 16 de julio de 2024, a la presentación de expresiones de interés a empresas nacionales e internacionales para la construcción del Sistema de Movilidad de Borde – Nueva Circunvalación Norte; sin embargo, el proceso fue declarado desierto al no registrarse participantes.
Los problemas de movilidad se agravan cada día- Además, han transcurrido ya 16 años desde la realización de los primeros estudios de la Circunvalación Norte, período durante el cual el corredor previsto ha experimentado un importante crecimiento urbano. Por ello, resulta imperioso reiniciar los procesos de contratación para la ejecución de esta obra, alternativa eficaz frente a la limitada infraestructura vial existente. (O)









