Las Pruebas PISA, llamadas así por sus siglas en ingles Programme for International Student Assessment (en español: Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes), se trata de un estudio internacional coordinado por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) que mide el rendimiento académico de los jóvenes en áreas clave de su formación.
Es una evaluación estandarizada aplicada a nivel mundial, en jóvenes de 15 años de edad, para comparar los sistemas educativos de distintos países. La evaluación tiene una doble importancia: por un lado, refleja la capacidad de los jóvenes estudiantes para aplicar sus conocimientos y, por otro, sirve para establecer políticas públicas dentro del sector educativo, que mejoren su capacidad y potencialidades.
En el 2017 se llevaron a cabo las penúltimas pruebas PISA y, actualmente, se han hecho públicos los resultados de las últimas, realizadas en el 2025 y, lamentablemente, los resultados para el Ecuador se pueden resumir en que nos hallamos muy por debajo del promedio internacional y, lo que es más, que hemos sufrido un retroceso en relación con los resultados del 2017. Las pruebas evalúan tres áreas: ciencias, comprensión lectora y matemáticas. De 91 países evaluados, el Ecuador se encuentra en el puesto 70 en ciencias, en el puesto 65 en comprensión de la lectura y en el puesto 76 en matemáticas. Entiendo que los técnicos en la materia ya están claros en que se trata de una situación crítica y que, como en cualquier otra situación similar, amerita la adopción de medidas emergentes y concretas. Emergentes, en el sentido que tienen que comenzar a aplicarse con la premura que el caso amerita, como el mejoramiento de la infraestructura educativa, por ejemplo, y, concretas, en el sentido que puedan aplicarse en el diario ejercicio de la actividad educativa.
Los niveles de educación en una sociedad, así como los niveles de salud, de administración de justicia, de preservación ambiental, etc, hablan por sí solos de la calidad de vida de sus habitantes, así como de la plena vigencia de su dignidad y de sus derechos. Que no perdamos esta guerra… ¡una vez que ya estamos avisados! (O)








