La Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) oficializó la contratación del estratega argentino Marcelo Gallardo como el nuevo director técnico de la Selección de Ecuador. El vínculo contractual entre el entrenador y la institución rectora del balompié nacional se mantendrá vigente por un periodo de cuatro años. Así, se extenderá formalmente hasta el año 2030. La designación del técnico sudamericano tiene como propósito central encarar el presente y futuro proceso mundialista. Por ello, proyecta una reestructuración futbolística sostenida en los próximos torneos internacionales.
El arribo del técnico argentino a la ‘Tricolor’ plantea un análisis profundo sobre la propuesta de juego que buscará implantar en el terreno de juego. A lo largo de su trayectoria profesional en el banquillo, Gallardo se ha distinguido por un estilo conceptual definido por la búsqueda de protagonismo en el campo. Además, destaca el control de la posesión del balón, la presión alta en territorio rival y una marcada vocación ofensiva. Los principios futbolísticos que caracterizan su gestión priorizan el dominio del trámite a través de la circulación sostenida de la pelota. En consecuencia, buscan también la aceleración progresiva en el último tercio del campo cuando el equipo detecta espacios en la defensa contraria.
Dentro de los fundamentos que promueve el estratega figura la elaboración organizada desde el sector defensivo. El inicio de la construcción del juego involucra activamente a los defensores y a la línea de volantes. Además, prioriza la progresión mediante pases coordinados e intercambios posicionales sobre el juego directo. De igual manera, el modelo metodológico del entrenador exige una inmediata presión tras la pérdida de la pelota. Esta fase del juego busca recuperar el esférico en zonas avanzadas para impedir la salida limpia del adversario. Por lo tanto, mantiene al equipo en disposición de atacar cerca del área rival.
Táctica de Marcelo Gallardo
En el ámbito táctico y de dibujo estructural, Gallardo no mantiene un esquema rígido. Ha empleado diversos planteamientos como el 4-1-3-2 y el 4-2-3-1. Además, incluye variaciones con línea de cuatro defensores y mediocampos dinámicos. La adopción del sistema se ajusta a las capacidades del plantel disponible y a la lectura táctica de los rivales de turno. Sin embargo, conserva como premisa el rol activo en el desarrollo del partido.
El principal reto técnico que afrontará la nueva dirección radica en adaptar dichos conceptos a la dinámica de una selección nacional. En este contexto, el tiempo de preparación es menor respecto al trabajo diario en clubes. Para ello, Gallardo trabajará con una generación de futbolistas ecuatorianos que compiten tanto en la liga local como en torneos internacionales. El proyecto apunta a consolidar un plantel con alta intensidad y capacidad de adaptación frente a diversos escenarios de competencia. Esta consolidación se mantendrá durante el ciclo hasta 2030. (D)
Noticia deportiva










