Krishnamurti

Releyendo a Jiddu Krishnamurti, recuerdo que fue un importante filósofo que rechazó los dogmas y a todas las autoridades religiosas para impulsar la libertad interior y la búsqueda de la libertad total mediante el autoconocimiento. Decía que la verdad no puede ser encontrada mediante las religiones, ya que estas imponen condiciones y doctrinas —y esto sin ser ateo—, mientras que el cambio social solo es posible desde el interior de cada uno mediante la autoconciencia y la libertad.

Indicó que la libertad no se puede encontrar a través de los dogmas y de las creencias impuestas. En una de sus obras fundamentales, La libertad primera y última —que en realidad es un manual de conducción espiritual que ayuda a la evolución de la humanidad y que pretendió con mucha fuerza la transformación radical del ser humano—, él también se preocupó por la búsqueda de la paz y la conciencia. Además, planteó de manera constante el cuestionamiento a nuestras propias creencias y a los condicionamientos sociales.

Krishnamurti dijo de manera reiterada que «la verdad no pertenece a ninguna religión, organización o persona, sino que cada individuo debe descubrir por sí mismo esa verdad». Decía que debemos observar siempre nuestras propias creencias, mente y personalidad; que debemos observar nuestros miedos, conflictos y emociones. Enseño a «aprender a observar sin prejuicios», pues decía que así se puede pensar de una manera más profunda y entender nuestra relación con los demás.

Krishnamurti condenó duramente a la religión de fanáticos y dogmáticos, a «los dueños de la verdad»; por eso decía que se requiere investigar por sí mismo: «Hay que aprender a mirar nuestra propia vida con atención, libertad y con una mente abierta». Más adelante señala que la verdad no puede ser organizada por una doctrina de fanáticos religiosos que solo consumen un dogmatismo inconsciente. (O)

Dr. Nicanor Merchan Luco

Dr. Nicanor Merchan Luco

Periodista. Licenciado en Humanidades. Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación. Máster en Antropología del Desarrollo y Doctor en Arqueología. Se desempeña como director de El Mercurio. Escribe, principalmente, sobre temas ambientales.