Estuvimos a un piti de vivir un terrible accidente aéreo. Sí, le cuento que hace poquitas horas una avioneta que venía desde Guayaquil aterrizó con toda la viada en el aeropuerto de Cuenca, pero, por razones desconocidas, se pasó de la pista y cayó sobre una ladera. Por suerte, se quedó ahí. De lo contrario, se estampaba contra la avenida que pasa por cerca y estaríamos hablando de otro tema.
Es que, a ver, no es la primera vez que ocurre algo así. Hace algunos años, un avión comercial proveniente de Quito perdió pista y se fue de largo. Gracias al Creador, la aeronave quedó atrapada en las trampas de arena. Una de las alas quedó afuera del aeropuerto y fue un tremendo susto. Los pasajeros contaron que vivieron momentos de terror. Todo el protocolo aeroportuario se desplegó para atender una emergencia que, por fortuna, no dejó más que un susto.
Algunos expertos en aviación han dicho que la pista del aeropuerto de Cuenca es corta y que esa es una de las razones que obliga a las autoridades a buscar un nuevo terreno para construir otra terminal aérea. Y cierto ha de ser, porque algunas veces hemos visto, especialmente cuando llueve o hay mal clima, que ciertos vuelos regresan a su lugar de origen o se mantienen en el aire hasta que mejoren las condiciones para aterrizar.
Claro, entiendo que, en la época en que construyeron el aeropuerto de Cuenca, este calzaba justo con las características de la ciudad. Pero hoy estamos siendo testigos de una transformación hacia una ciudad intermedia con grandes proyecciones. Hay muchas personas que utilizan el transporte aéreo para sus distintas actividades y Cuenca se ha convertido en un punto importante de conexión con otras ciudades, especialmente por el turismo que ofrece.
Así que las autoridades deben estar vivos, vivos, alzando el pelito, porque esto no puede demorar más. En noviembre de este año se prevé que Cuenca tenga conexión aérea directa con Perú. Pero no podemos esperar a que ocurran accidentes similares para tomar decisiones. Así que, tratándose de que estamos en precampaña, los candidatos ahí tienen un temita por resolver. Acá hay una necesidad real que necesita ser atendida. (O)






