Allanamientos

El bello casco colonial de Cuenca ayer se encontraba conmocionado. Un piquete de decenas de policías allanaba el majestuoso edificio de la alcaldía de Cuenca, otra hora respetado, honrado e intocable, casi como la misma Catedral de La Inmaculada. Fue de agradecer que no se destruyeron puertas ni ventanas y que se abrieron las portones sin dar lucha. Río que suena piedras, trae dice el aforismo sabio y verdadero y hoy más vigente con los aguajes monstruosos que soportamos en nuestra costa con el comienzo furibundo de El Niño.

La pandemia de la corrupción generalizada, golpea las alcaldías de Quito, Guayaquil y Cuenca sin misericordia y están todas en pesquisas de la fiscalía en el momento. De primera mano, se dio la noticia de que en los despachos del alcalde Zamora y sus lugartenientes, algunos de ellos que ya no aparecen, se sustrajeron ya, mes y más atrás, las computadoras y con ellas la información de muchas cosas que esclarecerían el caso. Mientras no se demuestre culpabilidad siempre tendremos que pensar en inocencia, eso está dicho, pero consta que nuestro alcalde presentó un gravísimo deterioro en su salud, en el que perdió en forma drástica, un gran peso corporal en el momento de su destitución, que menos mal luego se vio que se recuperó en forma parcial, sin embargo, esto y con razón como ayuda en su salud, salió del país para su tratamiento y no ha vuelto a enfrentar como debiera, las indagaciones de la fiscalía.

La presencia de la fiscalía se refuerza y para bien en nuestro país. Está bien y muy bien que indaguen presuntas irregularidades y que luche contra el fatídico cáncer de la corrupción, anclado en nuestro medio como un tumor lleno de tentáculos a todo nivel. Que se indague y bien y que caigan los que deban pagar por sus trafasías. Nadie debe tener corona para evitar la justicia y la prisión del alcalde Álvarez de Guayaquil, está bien implementada. La captura de Luisa González a la que llaman la rana René, que se encontraba escondida en una aldea montubia, tiene sustento y que sigan las indagaciones, que es el hilo que llevará al ovillo belga que ya se encuentra sentenciado y que seguro tendrá que sumar más condenas en el futuro.

Respaldo a la fiscalía y entes de control como contraloría y más es indispensable de parte de un pueblo que clama por honestidad. No quiero decir con esto, que estas entidades sirvan para persecuciones políticas, que es lo primero que alegan los políticos corruptos y que todos los procesos se den nítidamente para un Ecuador mejor. (O)

Dr. Aurelio Maldonado

Dr. Aurelio Maldonado

Médico otorrinolaringólogo. Profesor universitario. Presidente de varias instituciones y de Congresos. Escritor.