El deterioro de la salud pública en el Ecuador no es coyuntural ni accidental, es el resultado de decisiones estructurales postergadas y de una insuficiencia crónica, agravadas por la ausencia de inteligencia institucional en la gestión estatal y persistente incapacidad de: planificación estratégica, de estratificación de datos, de priorización territorial, de evaluación sistemática de impacto …


