Attila: el húngaro que instaló el primer marcador del estadio Alejandro Serrano Aguilar

Attila Medveczky delante del marcador electrónico que instaló en el estadio Alejandro Serrano Aguilar, símbolo de su legado en la historia deportiva de la ciudad. XCA

En septiembre de 1985, Attila Medveczky llegó a Cuenca desde Budapest con la misión de instalar el primer marcador electrónico del Estadio Alejandro Serrano Aguilar, que se preparaba para los X Juegos Bolivarianos.

Tenía 33 años y ya contaba con experiencia en la instalación de sistemas similares en la entonces Unión Soviética.

Entre 1980 y 1985 trabajó en Moscú, Krivói Rog y Bakú, ciudades que hasta 1991 formaban parte de la URSS y hoy corresponden a Rusia, Ucrania y Azerbaiyán.

“En cada lugar ensamblé sistemas distintos, porque cada uno tenía su propia configuración”, recuerda Attila.

Luego hizo lo mismo en Ecuador, en ciudades como Ambato, Portoviejo, Manta, Guayaquil y Machala entre los años 80 y 90.

El marcador, prefabricado en módulos, era un modelo TPE 10×30 diseñado por la empresa húngara Elektroimpex, donde Attila trabajaba. Su tarea consistió en conectar los sistemas eléctricos y electrónicos y calibrar todas sus funciones.

“Desde el primer tornillo hasta que estuvo 100 % en funcionamiento. Todo fue planificado y ejecutado paso a paso. Verlo operativo fue un orgullo”, aseguró.

Sin embargo, confiesa con humor que no iba al estadio a ver jugar al Deportivo Cuenca, porque siempre que asistía a los partidos “era garantizado” que perdía.

“Siempre que me llamaban para revisar el tablero coincidía con un partido, me quedaba a ver y perdía. Entonces para cualquier mantenimiento venía cuando no había juego”, recuerda

El marcador se utilizó para los Juegos Bolivarianos y el estadio albergó torneos como los Juegos Nacionales, los Juegos Sudamericanos y la Copa América 1993.

Por la cancha del Alejandro Serrano Aguilar pasaron Pelé y otros personajes destacados del deporte mundial.

Raíces

Durante su estancia en Cuenca, Attila encontró un motivo para echar raíces en la ciudad. Contrajo matrimonio con Ana Eugenia Ordóñez, viajaron a Hungría, y en 1989 regresaron para establecerse en la Atenas del Ecuador, donde continuó su carrera.

Trabajó tres años en una empresa, pero luego decidió abrir su propio negocio, con mantenimiento eléctrico y electrónico en fábricas e imprentas. No sabía español, pero «por la necesidad de comunicarse» en su trabajo, aprendió con rapidez

“Comencé a trabajar, sufrir y sobrevivir. Hubo épocas difíciles, porque no siempre había trabajo y había que cubrir los gastos; después las condiciones mejoraron”, recuerda con satisfacción.

Legado

Junto a Ana Eugenia, formó una familia con tres hijos: Nikolett (médico), Istvan (abogado) y David, quien es ingeniero eléctrico. Desde niño, David acompañaba a su padre a realizar trabajos en instalaciones y mantenimientos, lo que despertó su interés por la electricidad y lo llevó a estudiar la carrera.

David escuchaba a su padre relatar sus experiencias con el marcador del Alejandro Serrano Aguilar.

“Me pareció espectacular y me llenó de orgullo saber que él es parte del crecimiento de Cuenca”, expresa David de 37 años.

El marcador que su padre instaló era una obra compleja, con componentes pesados, conexiones sofisticadas y muy avanzado para la época, similar a sistemas utilizados en eventos internacionales como las Olimpiadas de Moscú en 1980.

Desde hace 14 años, David trabaja en la Empresa Eléctrica Regional Centro Sur, desde su experiencia hoy dimensiona la importancia histórica del marcador y la emoción que transmitía durante los eventos deportivos.

“Todo lo que aprendí con mi padre: la planificación, los valores, el profesionalismo, la ética, que si algo podía hacerse hoy, no se dejaba para mañana; todo es parte de mi forma de trabajar”, asegura.

Además, David pudo cumplir el sueño de viajar a Hungría junto a su padre.

Desde que Attila regresó a Cuenca tras casarse, no había vuelto a su natal Budapest hace casi 30 años.

Viajaron en 2018 y estuvieron alrededor de 20 días, tiempo en el que visitaron a la familia y disfrutaron cada momento.

Estándares internacionales

Attila Medveczky comenta la evolución del estadio Alejandro Serrano Aguilar. “Antes tenía focos de mercurio, pintura gris. Hoy tiene iluminación LED más eficiente y segura; y la infraestructura ha mejorado”.

Inaugurado el 3 de noviembre de 1945, el estadio ha pasado por remodelaciones y modernizaciones: la reinauguración de 1971, la instalación del marcador en 1985, las torres de iluminación en 1980, y mejoras en este año, pensadas para cumplir con estándares internacionales.

La más reciente renovación en febrero de 2026, a cargo de la Municipalidad, incluyó la instalación de 210 luminarias LED de 1.200 watts distribuidas en cinco torres y alimentadas por cuatro generadores.

Esta actualización elevó la capacidad lumínica de 337 a 1.785 luxes, supero los requisitos de la Conmebol y quedó listo para que el Deportivo Cuenca dispute la Copa Sudamericana 2026 en casa. (I)

DATOS

  • El estadio fue originalmente llamado «El Ejido» y 25 años después cambió su nombre en honor al alcalde Alejandro Serrano Aguilar.
  • El estadio fue remodelado, reconstruido y reinaugurado el 23 de mayo de 1971. En 1985, se instaló el marcador electrónico para los Juegos Bolivarianos de Ambato, Cuenca y Portoviejo.

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Patricia Naula Herembás

Patricia Naula Herembás

Licenciada en Comunicación Social con experiencia en medios tradicionales y digitales. Hace coberturas y redacción de temáticas de emprendimiento, empresarial, sociedad e interculturalidad.