Desde diciembre de 2025, los combustibles han registrado un aumento constante. La gasolina Ecopaís acumuló un incremento de 43 centavos por galón al pasar de 2,73 dólares a 3,16 dólares, lo que equivale a un alza del 15,8 %. Solo en enero se registró una ligera reducción hasta los 2,67 dólares por galón; sin embargo, desde febrero retomó su tendencia ascendente hasta alcanzar su valor más alto del periodo analizado.
El Diésel Premium, utilizado principalmente por el transporte público y pesado, acumuló un incremento de 34 centavos por galón en el mismo periodo. Su precio pasó de 2,76 dólares a 3,10 dólares, lo que representa un aumento del 12,3 %.
Tras registrar descensos temporales en enero y febrero, cuando se ubicó en 2,71 y 2,70 dólares por galón, respectivamente, el precio volvió a incrementarse desde marzo y superó por primera vez la barrera de los tres dólares en mayo.
Por su parte, la gasolina Súper, cuyo precio se determina por el libre mercado y las cotizaciones internacionales del petróleo, registró un incremento acumulado de 1,28 dólares por galón al pasar de 3,53 dólares a 4,81 dólares. A diferencia de la Ecopaís y del Diésel Premium, este combustible no recibe subsidio estatal.

Repercusiones del alza de combustibles en Cuenca
El aumento sostenido de los combustibles afecta directamente a la economía familiar. Mientras los precios continúan al alza, los salarios permanecen estancados, lo que reduce el poder adquisitivo de los consumidores.
En el sector turístico, el encarecimiento de los combustibles es uno de los factores que ha provocado un estancamiento en la llegada de visitantes y apenas un leve crecimiento durante los feriados. Juan Pablo Vanegas, presidente de la Cámara de Turismo del Azuay, manifestó su preocupación, pues los análisis del sector reflejan una disminución de turistas debido al mayor costo que representa viajar a la provincia.
Explicó que las operadoras turísticas también enfrentan mayores gastos de movilización, lo que las obliga a incrementar el precio de los paquetes que ofertan. Además, señaló que el aumento en el costo de repuestos y mantenimiento de los vehículos constituye otra dificultad para el sector.
Patricio Narváez, secretario del Sindicato de Choferes Profesionales del Azuay, indicó que las dificultades para el transporte se profundizaron tras la finalización de la compensación económica que entregaba el Gobierno a los conductores. Como ejemplo, señaló que un cambio de aceite, que antes costaba cerca de 180 dólares, actualmente supera los 350 dólares.
El Mercurio intentó obtener la versión de representantes de otros gremios productivos; sin embargo, hasta el cierre de esta edición no fue posible conocer sus criterios sobre el impacto del incremento de los combustibles.
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