Temor en los despachadores de combustible por la inseguridad

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En la ciudad de Cuenca existen varias estaciones de gasolina que sirven a la población. XCA

“Primero está mi vida. Yo entrego todo el dinero antes que me maten”. Así se expresa un trabajador que se desempeña como despachador de combustible en una estación de servicio de Cuenca, ante la ola de inseguridad registrada durante los últimos meses.

El Mercurio logró acceder al testimonio de un despachador, quien prefirió mantener su nombre y el de la estación donde trabaja en reserva por temor a represalias. Asegura que su labor no es fácil, debido a que diariamente maneja una cantidad importante de dinero por la venta de combustible, situación que, según explica, representa un riesgo y puede convertirlos en blanco de los delincuentes.

Lo más complicado, comenta, es trabajar durante las noches y madrugadas, cuando en cualquier momento puede suscitarse un hecho delictivo, aprovechando el poco movimiento vehicular y la oscuridad.

Cada vez que acude a su trabajo se encomienda a Dios. Su mayor temor es que, durante un robo, los delincuentes no solo se lleven el dinero, sino que atenten contra su vida. Recuerda el caso ocurrido en agosto pasado, cuando un despachador de una estación de servicio ubicada en la autopista Cuenca-Azogues-Biblián, a la altura del sector Ayancay, en la provincia del Cañar, perdió la vida durante un hecho violento.

El entrevistado aspira a cambiar de actividad laboral en algún momento. Sin embargo, reconoce que hacerlo resulta difícil debido a la falta de oportunidades y fuentes de empleo.

Acciones en contra de la inseguridad

Ante este escenario, algunas estaciones de servicio han implementado la presencia de guardias privados para brindar seguridad a sus trabajadores. No obstante, el resguardo se mantiene únicamente durante determinadas horas del día, consideradas de mayor riesgo.

Carlos Salazar, presidente de la Asociación de Distribuidores de Combustible del Azuay, asegura que la situación es preocupante debido a que los despachadores deben manejar dinero en efectivo. Por esta razón, señala, se ha optado por mantener cantidades mínimas de dinero en poder de los trabajadores y realizar depósitos constantes en las cajas fuertes.

“Los muchachos se cuidan solos, siempre están acompañados. Desgraciadamente, las condiciones del negocio tampoco dan para pagar un guardia armado las 24 horas, porque resulta muy costoso”, manifestó Salazar.

Ante esta situación, exhortó a la Policía Nacional a realizar patrullajes constantes en las estaciones de servicio, con el objetivo de reforzar la seguridad tanto de los trabajadores como de los usuarios.

Salazar también recalcó que los despachadores reciben capacitación sobre cómo actuar ante un eventual asalto y qué medidas deben adoptar para precautelar su integridad.

En la mayoría de estaciones de servicio, los usuarios realizan sus pagos en efectivo o con tarjeta. A diferencia de otros giros de negocio, las transferencias bancarias no constituyen un mecanismo habitual de pago por la venta de combustible.

Factores de riesgo y sugerencias

El manejo de efectivo, la atención directa al público, el trabajo nocturno, la exposición a espacios abiertos y los horarios de trabajo constituyen factores de riesgo para los despachadores de combustible, según Edison Méndez, técnico de Seguridad y Salud Ocupacional de la Universidad Politécnica Salesiana (UPS), sede Cuenca.

Méndez señala que, para garantizar condiciones laborales seguras y saludables, es necesario realizar una evaluación de los riesgos a los que están expuestos los trabajadores.

“El despachador no debería manejar altas cantidades de dinero y la prioridad no es defender el dinero. El procedimiento debe ser que, ante un asalto, la prioridad sea proteger la vida y no los bienes de la empresa”, manifestó.

Asimismo, recomienda mantener una capacitación constante del personal y destinar recursos para fortalecer las medidas de seguridad. Entre ellas menciona mejorar la iluminación de las estaciones de servicio e instalar cámaras de videovigilancia que sean monitoreadas las 24 horas del día, los siete días de la semana, por una empresa especializada que pueda brindar soporte inmediato ante cualquier eventualidad. (I)

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Bolívar Pérez

Bolívar Pérez

Licenciado en Comunicación Social con mención en Comunicación Organizacional y Relaciones Públicas, periodista multimedia, experto en temas de comunidad, sociedad, emprendimientos y turismo.