Las calles de Cuenca lucen un matiz distinto. Los negocios exhiben figuras de calabazas, arañas, brujas y otros personajes para atraer la atención de los transeúntes. La actividad comercial se dinamiza con Halloween, una celebración de origen extranjero que, con el paso de los años, se ha incorporado a las costumbres populares del Ecuador.
En el Centro Histórico, las personas detienen su marcha para observar los negocios cuyas puertas y vitrinas están llenas de adornos que recrean escenas propias de películas de terror.
Hace cuatro años, la familia Barrera, oriunda de la parroquia Bulán, cantón Paute, emprendió el negocio ‘Melositos Heladerías’, dedicado a la elaboración de helados con frutas naturales. Actualmente, cuenta con cinco sucursales.
Más allá de los productos que ofrecen, este año sus integrantes iniciaron una llamativa tradición: decorar los establecimientos con motivos de Halloween para atraer clientes. Además, organizaron un concurso interno para premiar a los empleados más creativos.

En la sucursal ubicada en la calle Tarqui, entre Calle Larga y Presidente Córdova, un muñeco colgado en la puerta de ingreso simula a una persona envuelta. Maribel Velasco, empleada del establecimiento, comenta que esta iniciativa llama la atención de los clientes, quienes incluso bromean con los trabajadores. Ellos, por su parte, les dicen que, si no pagan los helados, terminarán como el muñeco.
Ventas en boutiques
Pero no solo los negocios gastronómicos se han sumado al ambiente de Halloween. Las boutiques también lucen decoraciones y exhiben prendas alusivas a esta celebración para captar la atención de sus clientes.
Desde el pasado 1 de octubre, Ana Collaguazo, propietaria del local ‘Mamis y Bebés’, en la Mariscal Lamar, entre Benigno Malo y Padre Aguirre, dedicado a la venta de ropa infantil, colocó adornos y llenó sus perchas con vestimentas relacionadas con esta temática, como disfraces de brujas, esqueletos, calabazas y otros personajes.
La comerciante señala que también ofrece diademas con figuras alusivas a esta festividad, a distintos precios. Recuerda que cuando era niña no sentía afinidad por esta celebración, pero, con el paso de los años, al convertirse en madre y emprender su negocio, tuvo que adaptarse a las diferentes temporadas y temáticas para impulsar sus ventas.
En otros rincones de Cuenca también se percibe el ambiente de Halloween. Los centros comerciales, por ejemplo, se suman a la fecha con decoraciones y promociones para atraer visitantes.
Familias festejan Halloween
Además del movimiento comercial, las familias también encuentran en esta celebración una oportunidad para compartir momentos diferentes e incluir incluso a sus mascotas.
Es el caso de Marcela Baculima, quien tiene un gato llamado ‘Quesito’. Hace dos semanas, el felino estuvo muy enfermo y su vida corrió peligro. Sin embargo, logró recuperarse luego de recibir varios cuidados médicos, entre ellos transfusiones de sangre.
Ahora que se encuentra bien, Marcela decidió disfrazarlo de Drácula, con una capa negra, como una forma de simbolizar las transfusiones que contribuyeron a salvarle la vida.
Por otra parte, hay familias que se organizan y salen juntas a comer en distintos establecimientos, donde los decorativos y la ambientación también forman parte de la experiencia. Así, Halloween, pese a ser una celebración de origen extranjero, ha encontrado un espacio en la vida comercial y social de Cuenca. (I)
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