El rugido de los motores aún resuena en la pista MX Race Track de Cuenca. El polvo, el sol y los gritos del público fueron testigos de un día que quedará en la historia del motociclismo ecuatoriano. Ecuador se consagró por primera vez campeón del Motocross de las Naciones Latinoamericanas, y lo hizo en casa, impulsado por tres nombres que hoy vibran con orgullo: Pedro “Piluko” Suárez, Andrés ‘Beneno’ Benenaula y Nicolás ‘Niki’ Merchán.
Ellos, tres pilotos cuencanos, tejieron una jornada perfecta. En equipo, combinaron experiencia, juventud y pasión para lograr lo que durante años parecía esquivo. Fue más que una carrera; fue un acto de fe, de hermandad y de entrega sobre el lodo y la velocidad.
El sueño de Piluko: “Era el día perfecto para el país”
A sus 21 años, Pedro Suárez, el más joven del tridente, todavía siente el eco del sueño cumplido.
“Muy contento, un sueño hecho realidad. Venía buscando esto por mucho tiempo y se nos dio un día perfecto para el país y para el equipo”, contó el piloto que, con su número 7 y la bendición de su madre antes de largar, se consagró como una de las nuevas figuras del motocross latinoamericano.
Suárez no esconde el sacrificio que lo llevó a este momento. Horas de entrenamiento, caídas y viajes se combinaron para forjar a un deportista maduro, seguro y decidido.
“Desde que empezamos sabíamos que el título debía quedarse en casa. La estrategia siempre fue ayudarnos entre nosotros, tanto el equipo A como el B teníamos la convicción de que Ecuador debía ganar”, recuerda.
Con una temporada aún activa, con finales provinciales y nacionales por disputar, ‘Piluko’ ya tiene miradas internacionales. Guatemala, Costa Rica, República Dominicana y México han preguntado por él. “Estamos viendo qué carreras vale la pena correr afuera. Lo importante es representar bien al país”, afirma con serenidad, como quien ya se sabe parte de la élite.
Antes de subirse a su moto, Suárez fue al santuario de la Virgen del Cajas. “Le pedí que nos cuide y nos proteja. Era una promesa y se cumplió”, dice. El trofeo, explica entre risas, quedó en otras manos. Pero su huella, asegura, está grabada para siempre.
Benenaula: “Este título era el que faltaba”
Andrés ‘Beneno’ Benenaula, de 35 años, es la voz experimentada del grupo. Lleva dos décadas corriendo, sobreviviendo a caídas y lesiones, a veces cerca, a veces lejos del podio, pero siempre con la llama encendida.
“Es una carrera que estábamos muy cerca de ganar en los últimos años, pero se nos escapaba. Esta vez lo logramos y en casa. Es un título que nos debía el destino”, confiesa emocionado.
Para él, el triunfo va más allá del podio. “En este deporte, que suele ser individual, tener que depender del equipo lo hace más especial. Ganar así es distinto, tiene un sabor enorme”, cuenta.
Benenaula reconoce que su temporada no fue fácil. Una cirugía de rodilla a inicios de año lo alejó por meses de las pistas. Sin embargo, volvió con temple.
“Esta victoria me devuelve todo. Es el cierre perfecto y una motivación para las nuevas generaciones. Que vean que con esfuerzo y sin rendirse se puede lograr todo”.
Su medalla internacional, dice, descansa en la vitrina familiar. “Ahí está junto a otros logros, pero este tiene un valor especial. Es el título que faltaba”.
‘Niki’ Merchán: “Si hay que repetirlo, lo haría mil veces aquí mismo”
El tercer mosquetero, Nicolás ‘Niki’ Merchán, de 26 años, no olvida el rugido del público cuencano. “Fue algo espectacular. Sentía la vibración de la gente desde la pista. No tiene precio. Si me dicen que hay que repetirlo, lo hago mil veces aquí mismo”, asegura.
El título le devolvió la sonrisa tras un año que, según confiesa, “no fue el mejor”. Pero el triunfo cambió todo.
“No puedo quejarme, se cierra el año con broche de oro. Fue el sueño que todos buscábamos, ganar el Latino y hacerlo en casa”.
En medio de la emoción, también hubo tiempo para relajarse. “Después de la carrera fuimos a comer una hamburguesa (sonríe), pero de las buenas. Fue como cerrar el día con sabor a gloria”.
Nicolás, que compite regularmente con el número 21, aún tiene metas por cumplir. Busca el título provincial y nacional, donde marcha segundo en la MX1 A. “Esto nos da fuerza para seguir. Ya pensamos en 2026, con nuevos retos”, apunta. (D)
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