Con el plantel casi completo y un ambiente de trabajo que va en ascenso, Deportivo Cuenca sigue con su pretemporada bajo el mando de Jorge Célico. Desde ayer, el equipo colorado se encuentra concentrado en el Hotel Valgus, donde permanecerá hasta el sábado 24, en una etapa clave para sentar las bases de la temporada 2026.
El entrenador argentino valoró de entrada la predisposición del grupo y el hecho de contar, en su mayoría, con los futbolistas que tiene en planificación.
“Eso permitió que la idea llegue a todos desde el primer día. Se entrenó muy bien, con muchas ganas, tanto los chicos que se quedaron como los que llegaron”, señaló Célico, quien destacó que estos 15 días no solo apuntan a lo físico, sino también a la construcción del modelo de juego.
El trabajo, según explicó, se divide entre la base física necesaria y la incorporación de conceptos técnico-tácticos que identifiquen al equipo desde el arranque del torneo. A esto se suma un factor que el DT considera determinante: la convivencia. “En la pretemporada se genera una unión del plantel, una cercanía que siempre favorece el rendimiento”, remarcó.
En cuanto a los amistosos, Célico confirmó que existen fechas tentativas y gestiones en marcha, aunque sin confirmaciones oficiales. Incluso hubo la posibilidad de disputar partidos en Perú, opción que finalmente se cayó por temas logísticos.
“Queríamos jugar porque es un grupo prácticamente nuevo y el roce ayuda mucho al conocimiento entre ellos, pero buscaremos otros rivales”, apuntó.
Parte física en Deportivo Cuenca
Desde el área física, Walter Occhiato (PF) explicó que la primera semana estuvo marcada por un alto volumen de trabajo.
“Hicimos muchas cargas de fuerza, resistencia y velocidad. Desde el primer día se trabajó también lo técnico-táctico porque la idea es que el equipo tenga una identidad clara”, señaló el preparador físico.
Occhiato adelantó que, tras los testeos médicos y físicos iniciales, las próximas semanas estarán enfocadas en aumentar la intensidad, con más juego y partidos amistosos. El objetivo es claro, llegar en óptimas condiciones tanto al inicio del campeonato como al desafío internacional en la Copa Sudamericana. “La idea es que el equipo llegue fino y que el entrenador cuente con el 100% de la plantilla”, sostuvo.
El preparador físico también resaltó el estado general del grupo. “Es un plantel sano, entrenable, sin problemas de peso ni lesiones importantes. Eso es fundamental porque permite mejorar no solo al equipo, sino al jugador en lo individual”, afirmó.
Durante los próximos 15 días, el trabajo será exigente. Sesiones de cancha en doble turno, gimnasio rotativo y jornadas de hasta tres bloques diarios entre fuerza, táctica y trabajos mixtos. Más allá del desgaste, el mensaje interno es claro. (D)












