Con apenas 18 años recién cumplidos, Martín Sigüenza empieza a escribir uno de los capítulos más importantes de su corta pero intensa historia en el fútbol. El juvenil cuencano recibió este año la confianza del entrenador argentino Jorge Célico para integrarse al primer plantel del Deportivo Cuenca, el equipo de su ciudad, el mismo que lo vio crecer.
En diálogo con Diario El Mercurio, Sigüenza no ocultó su emoción por este nuevo paso en su carrera.
“Estoy feliz por lo que estoy cumpliendo, por vivir el sueño de jugar en el equipo de mi ciudad, el que me vio crecer”, señaló el joven futbolista, quien hace pocas semanas fue notificado de su promoción al grupo principal.
La noticia fue compartida en familia y significó mucho más que una convocatoria. “El profe me dijo hace dos semanas que iba a estar con el primer equipo este año. Fue una ilusión muy grande, sobre todo para mí y para mi familia, porque era cumplir un sueño que teníamos”, comentó.
El camino hasta este momento no fue sencillo. Desde pequeño entrenó con disciplina y paciencia, convencido de que la oportunidad llegaría. “Yo sabía que esto algún rato iba a darse. Siempre fui responsable y le metí muchas ganas, porque me gusta mucho este deporte”, afirmó.
Dentro del plantel, Sigüenza se ha encontrado con un grupo unido y solidario, algo que considera fundamental en esta etapa.
“Me han acogido muy bien, me han dado confianza y ánimos. Es un grupo muy fuerte”, destacó. La competencia interna la asume como aprendizaje, consciente de la experiencia de sus compañeros.
Entre los referentes del equipo, mencionó a Romario Ibarra y Edison Vega, jugadores con recorrido y liderazgo. A nivel internacional, su espejo es Cristiano Ronaldo, a quien admira por su mentalidad y constancia. Incluso el número (50) que utiliza en su camiseta tiene un significado especial, ya que fue el mismo con el que recibió su primera convocatoria, motivo por el cual decidió mantenerlo.
Fuera de la cancha
Fuera de la cancha, el juvenil también avanza en el ámbito académico. Este año, en seis meses más, culminará sus estudios secundarios bajo la modalidad virtual, luego de dejar el sistema presencial para poder enfocarse de lleno en el fútbol. “Creo que fue una buena decisión”, sostuvo.
Sigüenza inició su proceso como extremo izquierdo, pero con el paso de los años fue ubicado más hacia el centro del campo, donde hoy se siente cómodo como enganche. En su formación reconoce la influencia de entrenadores como Leonardo Polo, quien lo llevó al club, y Paul Vera, de quien guarda importantes enseñanzas.
Uno de los momentos más emotivos fue su ingreso al campo durante la reciente Mañana Colorada 2026. “Antes de entrar sentí muchos nervios, ver tanta gente fue algo increíble. Ya en la cancha fue pura adrenalina”, recordó.
Antes de pisar el césped del estadio Alejandro Serrano Aguilar, tuvo un gesto íntimo al dedicar ese momento a sus abuelos, Telmo y Teresa y de su padre Andrés.
Consciente de lo que representa vestir la camiseta del equipo de su ciudad, Sigüenza dejó un mensaje para la afición. “Que nos apoyen y que vayan al estadio. La hinchada de Cuenca siempre respalda y nosotros vamos a dar todo por ellos”, concluyó. (D)
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