Después de dos años disputando el Ascenso Nacional, Carneras UPS vuelve a la máxima categoría del fútbol femenino ecuatoriano. El equipo cuencano trabaja contrarreloj para llegar en óptimas condiciones a una nueva edición de la Superliga Femenina, torneo al que retorna con la consigna clara de consolidarse y competir.
Desde hace tres semanas, el plantel inició la pretemporada bajo la dirección técnica de José Dávila, quien lidera un cuerpo técnico. Johnny Castro está al frente de la preparación de arqueras; Alex Castro, en el aspecto físico y David López, en la coordinación general.
“Como terminamos en diciembre, no es que las chicas pierden totalmente la forma. Solo hay que hacer ajustes”, explicó el estratega, consciente de que el tiempo de preparación fue más corto de lo esperado debido al anuncio de la fecha de arranque del campeonato.
En el aspecto físico, el grupo muestra una base sólida. La planificación contempla trabajos de adaptación, sobre todo pensando en el exigente calendario que incluirá fechas entre semana y largos desplazamientos. El viaje más extenso será a Ibarra para enfrentar a Deportivo Ibarra, y para aquello, el cuerpo técnico apunta a fortalecer el aspecto mental para afrontar cualquier escenario.
Como parte de su preparación participará en un cuadrangular amistoso “Copa Chubb” en su quinta edición, donde competirá contra Dragonas IDV, Universidad Católica y Universitario de Perú. Dichos partidos comprobatorios se darán entre el 20 y 22 de febrero en el estadio Chubb Arena en Sangolquí.
Plantilla
Carneras también ha reforzado su plantel con nombres que aportan experiencia y jerarquía. Entre las incorporaciones destacan Geomara Guzhñay, Yamileth Zambrano, Scarlett Moreno quien ya defendió estos colores y la arquera venezolana Tibayre Rodríguez.
La jugadora vinotinto llega con objetivos claros. “El primero es meternos en los playoffs y hacer un buen papel en la Superliga”, aseguró, quien además aspira a recuperar espacio en la selección de su país a través de continuidad y rendimiento. En lo personal, su meta es ambiciosa: “Quisiera sacar todos los arcos en cero”.
La adaptación a la altura de Cuenca ha sido uno de los puntos clave en estas primeras semanas. “Siempre cuesta un poco, pero ya me estoy adaptando al clima”, señaló la portera, convencida de que, el grupo combina juventud y experiencia en proporciones equilibradas.
Otro de los anuncios importantes es la oficialización del estadio Valeriano Gavinelli como sede para los partidos de local. La intención es convertirlo en un fortín, escenario deportivo en donde siempre ha hecho de local.
El objetivo inmediato es concreto y realista. Como equipo recién ascendido, la prioridad será alejarse de la zona de descenso. “Todo lo que venga después será ganancia, pero en todo torneo hay que competir para ganar”, afirmó Dávila.








