La noche del viernes 19 de junio fue un viaje al pasado. La histórica cancha donde funcionó el colegio Francisco Febres Cordero volvió a llenarse de vida, recuerdos y emociones en una jornada que reunió a varios de los equipos tradicionales del Mundialito de los Pobres antes de que el escenario entre en un proceso de remodelación.
Las gradas volvieron a recibir a la gente de los barrios, mientras el eco de los aplausos y las conversaciones recordaban aquellas noches en las que este espacio era punto de encuentro para cientos de aficionados al indor.
En la cancha, Todos Santos abrió la jornada con una victoria sobre 9 de Octubre. Luego, El Vecino superó a San Roque en un compromiso disputado por una apuesta simbólica de 50 dólares.
La programación continuó con un duelo especial entre Don Bosco y Simón Bolívar, equipos que reeditaron la final del Mundialito de los Pobres 2025, despertando recuerdos recientes entre los aficionados.
El Vecino y Todos Santos fueron los encargados de bajar el telón de una jornada cargada de nostalgia, marcando el cierre definitivo de una cancha que fue testigo de innumerables historias del indor barrial cuencano. El Vecino obtuvo el título en este último encuentro.
La fiesta no solo estuvo dentro de la cancha. Como en los viejos tiempos, los puestos de comida volvieron a ser parte del ambiente. Las tradicionales papas, el broster y otros platos típicos acompañaron a los asistentes, manteniendo viva esa costumbre de compartir y comer al filo de la cancha mientras se disfrutaba del indor en cemento.
Así terminó una época. Entre abrazos, fotografías y recuerdos, la histórica cancha del Febres Cordero se despidió de una generación que hizo de este escenario mucho más que un lugar para jugar. (D)










