Nuevos enemigos

La política funciona, muchas veces, a partir de contrastes simples que permitan ordenar la conversación pública: nosotros frente a ellos, cambio frente a pasado, honestidad frente a corrupción. Son atajos mentales eficaces porque facilitan la comprensión del relato político y movilizan emocionalmente a la ciudadanía. El presidente Daniel Noboa ha construido buena parte de su narrativa desde esa lógica. Durante la campaña y los primeros meses de gestión, el correísmo ocupó con claridad ese lugar. Pero la política cambia rápido y, cuando el antagonista pierde visibilidad o capacidad de generar tensión pública inmediata, aparecen nuevos enemigos funcionales al relato.

En ese contexto debe entenderse el reciente mensaje presidencial en X sobre la banca y los medios de comunicación. Noboa no cuestionó directamente las utilidades extraordinarias del sistema financiero durante su gobierno; el encuadre escogido fue otro: señalar que los mayores anunciantes de los medios son precisamente quienes más ganancias han obtenido mientras “los medios dicen que solo hay crisis”. La frase no es casual. Introduce dos adversarios simultáneos: los banqueros y el sistema mediático. Y lo hace en un momento particularmente sensible, marcado por el regreso de actores políticos que parecían fuera de escena, como los expresidentes Lenín Moreno y Guillermo Lasso, este último nuevamente incorporado a la conversación pública a partir de hechos judiciales que reactivaron su presencia política.

Los adversarios políticos son inevitables en democracia. Incluso cumplen una función narrativa y simbólica importante. Lo preocupante es cuando el país empieza a definirse únicamente a partir del conflicto. Ecuador ya ha vivido ciclos donde la tensión permanente entre gobierno, prensa, empresarios y oposición terminó erosionando la confianza pública y debilitando las instituciones. La historia suele advertir sobre esos excesos. El problema es que, a pesar de ser una excelente profesora, rara vez encuentra alumnos dispuestos a escucharla.

REM

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REDACCION EL MERCURIO