Este 21 de enero, el presidente Daniel Noboa, que se encuentra en Suiza, informó que desde el 1 de febrero próximo entrará en vigencia una tasa de seguridad del 30 % a todas las importaciones que provengan desde Colombia. La justificación del mandatario ecuatoriano se debe a que Colombia no aplica medidas firmes contra el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera que divide a ambos países latinoamericanos.
Las reacciones de la medida del presidente Noboa, que se parece a la estrategia que ha venido usando Donald Trump para ejercer presión, no se han hecho esperar. Entre ellas está la del ministro de Energía de Colombia, Edwin Palma, quien recordó a Noboa que su país «ha actuado con hechos, cooperación y solidaridad» en materia energética.
Por medio de X, Palma recordó que Colombia mantuvo la venta de energía a Ecuador «cuando su sistema más lo necesitó». A través de un texto largo y un gráfico en el que se muestra la energía que Colombia vende al Gobierno ecuatoriano, Palma enfatizó que es «primordial el diálogo entre naciones y no medidas unilaterales que solo afectan a nuestros pueblos».
La medida, dijo Noboa, se mantendrá hasta que «exista un compromiso real» para que Ecuador y Colombia enfrenten juntos el narcotráfico y la minería ilegal. (I)
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