El presidente Daniel Noboa calificó al estado de excepción, con toque de queda, que se aplicó por 15 días en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas, como parte del “golpe histórico” que su Gobierno les ha dado a las organizaciones delictivas.
Según lo manifestó en una entrevista que brindó el 31 de marzo del 2026, Noboa señaló que, debido a las estrategias que han empleado, incluido el toque de queda que concluyó el 30 de marzo a las 05:00, se ha logrado la reducción de un 40 % de los homicidios en Ecuador y, al referirse específicamente a la provincia de El Oro, la disminución alcanzaría el 60 %.
El mandatario incluyó en estas cifras el mes de marzo, sobre el cual todavía no se tiene las estadísticas oficiales; al momento el Ministerio del Interior cuenta solo con la cantidad de muertes violentas de febrero del 2026, las cuales se ha reducido, pero, por debajo de los anunciado por el presidente.
Según las estadísticas de homicidios intencionales, en febrero del 2026 se registraron 677 muertes violentas a nivel nacional; mientras que, en febrero del 2025 alcanzaron los 750 asesinatos; es decir, 73 muertes menos, lo que equivale a una reducción de solo el -9,7 %.
El anuncio no tuvo el mismo énfasis del final
Mientras el anuncio del inicio del toque de queda se hizo con 15 días de anticipación; el final de la medida no contó con la misma publicidad, para el experto en temas de seguridad, Fernando Carrión, esto parece indicar que los resultados no fueron los esperados por el Gobierno.
“Esta política del toque de queda, que es la primera vez que la aplica el actual Gobierno, arrancó con muchísima publicidad, se posicionó en la ciudadanía, no solo en las cuatro provincias, sino en todo el país; pero, cuando terminaron los 15 días hemos tenido silencio, al parecer, los resultados no fueron lo suficientemente satisfactorios para el Gobierno”, recalcó Carrión.
Con esta visión coincide Paco Moncayo, excomandante del Ejército ecuatoriano y experto en seguridad estratégica, quien señaló que el Gobierno al parecer se centró en publicitar la medida, más que en planificarla.
“Cuando se lleva esto al espectáculo, se crean expectativas de que con esto va a cambiar la situación totalmente, que es la solución a todos los problemas y después viene la defraudación, porque ni la respuesta puede ser solo militar y policial; ni en 15 días se pueden cambiar las cosas; no se puede manejar esto como propaganda, porque le rebota”, recalcó el oficial retirado.
Guerra avisada no mata gente
Para Paco Moncayo, la publicidad que se le hizo al toque de queda incluso pudo haber sido perjudicial para los operativos y esto explicaría porque los detenidos en estos días son en su gran mayoría infractores de la restricción a la movilidad y no delincuentes.
“Guerra avisada no mata gente, 15 días antes se les avisó que se aplicaría el toque de queda, los criminales, que son astutos, se congelaron; fue un error de no entender la naturaleza del conflicto, de la amenaza; se aplicó la estrategia de la pulga, a la que se la presiona y salta a otro lado, esto solo funciona si se tiene controlado todo el territorio”, recalcó el experto.
Por su parte Fernando Carrión apela a lo que los teóricos llaman el efecto globo, que ocurre cuando se aplican estas estrategias focalizadas, como la del toque de queda; la violencia efectivamente disminuye, por un tiempo y solo en el sitio donde rige la medida, pero, se desplaza a otros lugares y vuelve con fuerza.
“Lo que ocurrió es que con la gran campaña publicitaria que hicieron, al inicio del toque de queda, las estructuras criminales se desplazaron a otros lugares y eso provoca que establezcan vínculos más grandes y el crimen tiende a desarrollarse, resulta peligroso”, señaló Carrión.
Las últimas cifras
Aunque el Ministerio del Interior venía publicando los resultados del toque de queda todos los días, no ocurrió igual el último día de la medida, el lunes 30 de marzo del 2026, evaluación final todavía se desconoce.
De acuerdo con la última información remitida, del 15 al 29 de marzo, 1.283 personas fueron aprehendidas por incumplir el toque de queda, solo 4 fueron detenidas por incurrir en delitos y solo se capturó 1 objetivo criminal priorizado por tráfico de drogas: Rubén Zambrano.
Por su parte el Ministerio de Defensa recalcó que en estos 15 días se destruyeron 58 objetivos militares (lugares) vinculados a economías ilícitas y grupos armados organizados; se inhabilitaron pistas clandestinas utilizadas para el narcotráfico, se desarticularon centros de operaciones criminales, se neutralizaron campamentos ilegales de minería; aunque esto no necesariamente ocurrió en las provincias donde rigió el toque de queda.












