A partir del 1 de mayo del 2026, Ecuador elevará al 100 % el cobro de la denominada tasa de seguridad, que consiste en un arancel impuesto a todos los productos provenientes de Colombia.
“Tras constatar la falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia, el Ecuador se ve en la obligación de adoptar acciones soberanas”, informó el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones.
Según la cartera de Estado, la medida se fundamenta en criterios de seguridad nacional y busca reforzar la corresponsabilidad en una tarea que debe asumirse de manera conjunta para enfrentar la presencia del narcotráfico en la frontera.
De acuerdo con datos proporcionados por las autoridades ecuatorianas, la protección de la frontera común, debido al supuesto descuido de Colombia y a la ausencia de fuerza pública colombiana en este sector, le significa a Ecuador un gasto adicional de 400 millones de dólares, lo cual se buscaría compensar con la tasa de seguridad.
“Para el Ecuador, la seguridad, así como la lucha contra la corrupción y el narcotráfico, son una prioridad innegociable. Esta medida reafirma el compromiso del país de proteger a sus ciudadanos y resguardar la integridad de su territorio”, se señaló en el comunicado.
En febrero del 2026 Ecuador comenzó a aplicar la tasa de seguridad contra los productos colombianos con un porcentaje del 30 %, el cual se elevó al 50 % el 1 de marzo; por su parte, Colombia impuso un 30 %, pero solo a ciertos productos ecuatorianos.
En respuesta a la decisión de Ecuador, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, anticipó la salida de su país de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
«Esto es simplemente una monstruosidad pero significa el fin del Pacto Andino para Colombia. Nada hacemos ya allí. La canciller debe iniciar el paso en el Mercosur a ser socios plenos y dirigirnos hacia el Caribe y Centroamérica con más fuerza», afirmó Petro.











