Aumento en precio de combustibles: la guerra afecta a todos

Las gasolinas en Ecuador subieron desde el 12 de abril. Foto: API
Las gasolinas en Ecuador subieron desde el 12 de abril. Foto: API

El conflicto bélico en Medio Oriente incide en el aumento de hidrocarburos. Razones de por qué esta situación afecta a Ecuador. Los conflictos bélicos, como la guerra de Medio Oriente que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel, impacta directamente el precio de los combustibles en Ecuador, por el incremento del valor internacional del petróleo crudo (marcador WTI: West Texas Intermediate), que sirve de referencia para el país.

La crisis en Medio Oriente ya lleva más de un mes y, según recientes informaciones -como el fracaso en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán-, esta situación negativa seguirá y tiene puntos muy sensibles, por los ataques iraníes a buques petroleros en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial. Por otra parte, el WTI fluctúa entre los 85 y 95 dólares el barril, lo que genera alta volatilidad.

Sistema de bandas e importación de derivados

Los conflictos y múltiples factores hacen que el precio del petróleo fluctúe y eso impacta a todos, aunque en Ecuador esta situación es distinta a las anteriores, porque el país ahora utiliza un sistema de bandas de precios, lo que significa que el valor en las gasolineras se ajusta mensualmente (el día 12 de cada mes), según el mercado global, pero con un límite para evitar los extremos.

Esta situación se traduce en que, por primera vez, los precios de combustibles como las gasolinas Extra y Ecopaís superen los 3 dólares por galón (3,2 dólares para ser exactos), mientras que la gasolina Súper se ha fijado en 4,57 por galón. El Diésel tiene un costo de 2,96.

Para finalizar con el asunto del sistema de bandas, los precios pueden subir hasta 5% mensual, por lo que el ajuste aún no termina. Ecuador, pese a ser un país productor de petróleo, importa sus derivados como los combustibles antes mencionados. Si la guerra en Medio Oriente continúa y llegara a agravarse, los precios de los hidrocarburos seguirán subiendo.

El alza internacional obliga al Gobierno a decidir cuánto más puede aguantar el gasto en subsidios o si debe permitir que los precios sigan subiendo dentro de la banda, para aliviar las cuentas públicas.

Esta situación, hasta el año anterior hubiera sido más insostenible, si el estado continuaba subsidiando el Diésel, por ejemplo. El Estado subsidia 1,56 dólares por galón para este sector, lo que incrementa la presión sobre el presupuesto y eleva los costos de generación para actores privados.

REM

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REDACCION EL MERCURIO