Ecuador crecerá 2,8 % en 2026, pero hay factores que amenazan la meta

El Banco Mundial (BM) actualizó su proyección de crecimiento económico de los países, según la cual, Ecuador crecerá más de lo previsto, en abril pasado el índice se ubicó en 2,5 % y ahora llegó al 2,8 %; sin embargo, se advierte que hay factores que podrían impedir que esto se cumpla.

Según el informe publicado por el BM, los factores que podrían frenar esta proyección de crecimiento económico son la intensificación del fenómeno de El Niño a finales del 2026 y la vulnerabilidad de la matriz energética, pues se esperan fuertes sequías y hay una alta dependencia a las hidroeléctricas.

En la entrevista radial que el presidente Daniel Noboa otorgó a inicios de semana se mostró optimista y afirmó que las proyecciones de crecimiento económico del país para el 2026 se cumplirán, aunque reconoció que el golpe fuerte de El Niño se sentirá en el primer semestre del 2027.

Impacto del fenómeno de El Niño

Según las estimaciones del BM, Ecuador es identificado, junto con Paraguay y Argentina, como uno de los países potencialmente más expuestos a los impactos del fenómeno de El Niño.

“Las sequías e inundaciones asociadas representan riesgos a la baja para la producción, además de generar presiones sobre los precios de alimentos y energía”, señaló el organismo internacional.

Aunque el Banco Central del Ecuador (BCE) también actualizó su proyección del crecimiento económico del país, pasó del 2,5 % al 2,7 %, de igual forma advirtió que El Niño puede cambiar este panorama, sobre todo en 2027.

Según el BCE, la economía ecuatoriana crecerá en 2,5 % en el 2027, pero, un evento moderado de El Niño podría reducir el porcentaje en 0,5 puntos, mientras que si es de gran magnitud podría restarle 1,4 puntos porcentuales al crecimiento.

El fantasma de los apagones

Para el experto económico Javier Suárez, existe otro factor que podría afectar el crecimiento económico del Ecuador en el 2026: los cortes de energía generalizados, lo cual en 2024 generó un impacto del 1,4 % del PIB, la economía descendió un 2 % y las pérdidas ascendieron a 1.916 millones de dólares, según datos del BCE.

“La proyección del 2,8 % del Banco Mundial es realista, siempre y cuando no existan apagones generalizados al final del año, principalmente en la segunda mitad de octubre y la primera mitad de diciembre, cuando hay más presión de consumo y más posibilidad de que el estiaje termine secando el embalse de mazar”, afirmó el analista.

Además, según Suárez, es muy probable que la actual desconexión eléctrica de las industrias también termine generando una reducción en la proyección de crecimiento, pues tendrá un impacto en la actividad económica y en las utilidades de las empresas.

Preparación ante la IA

Dentro del estudio realizado por el BM también se analizó qué tan preparados están los países para enfrentar los retos por la llegada de la Inteligencia Artificial (IA), lo cual también podría afectar a su crecimiento económico.

Ecuador registra un puntaje general de 0,44 (en una escala de 0 a 1) en el Índice de Preparación para la IA elaborado por el Fondo Monetario Internacional. Este resultado ubica al país en un nivel intermedio dentro de la región (por debajo de líderes regionales como Chile con 0,59 o Uruguay con 0,55).

¿Por qué los ciudadanos no siente el crecimiento económico?

Para el economista Santiago García, los ciudadanos no siente el beneficio del crecimiento macroeconómico porque este es insuficiente, para que el Ecuador se desarrolle y se generen empleos se requiere que el porcentaje llegue al menos a un 5 %, casi el doble de que se dará en 2026.

“No es alto, es bastante modesto, casi por debajo del promedio latinoamericano, lo cual no mejorará en los próximos años, hasta el 2029 el promedio es del 2,5 %, esto no basta para generar empleo de calidad, ni mejorar los ingresos de los ciudadanos”, afirmó el experto.

Javier Suárez por su parte, resaltó que el crecimiento económico no se siente en los bolsillos de los ecuatorianos porque este ese generado principalmente por las exportaciones y este beneficio no se permea a la población de manera rápida y en muchos casos no llega a todas las instancias de la sociedad.

“Hay otras cosas que también le quitan el poder adquisitivo a las familias, como los gastos que genera la inseguridad y la falta de servicios públicos de calidad, principalmente la salud y la educación, para lo cual tienen que sacar de sus bolsillos, esto se come el beneficio del crecimiento económico”, afirmó el experto.

Andrea Salazar

Andrea Salazar

Periodista multimedia especializada en temas políticos, judiciales, económicos y de migración con enfoque nacional.