Aprender de las lecciones de la historia es imprescindible para reconstruir un tejido social desgastado por años de polarización. La marcha de Cuenca por el agua dejó una enseñanza clara: en medio de las diferencias, todavía existen causas capaces de convocarnos a todos.En lugar de los odios irreconciliables, la colectividad encontró un punto de unión: …







