En América Latina, la política social se digitaliza a gran velocidad. La promesa: usar datos y algoritmos para reducir la pobreza. La realidad: decisiones automatizadas que reproducen sesgos, estigmatizan y excluyen a quienes más apoyo necesitan. La inteligencia artificial sin vigilancia ética convierte al ciudadano en un data point, olvidando su condición de sujeto con …









