Por lo general, el comportamiento de los políticos es pronosticable: critican al que piensa diferente, están a la defensiva, atacan, vuelven a criticar y, por último, se autoengañan, creyéndose dueños de la verdad. Les caracteriza un lenguaje tóxico y viven sumergidos en mareas de denuncias y enfrentamientos verbales o virtuales. Uno de estos casos, quizá …







