Ecuador reconoce a 11 mujeres que convirtieron su trayectoria en un legado

¿Qué hay detrás de una mujer que logra abrir camino? ¿Qué la sostiene cuando aparecen las barreras? ¿Qué aprende de la alegría y del dolor? ¿Y qué le diría hoy a aquella joven que alguna vez tuvo miedo de no llegar?


Esas preguntas marcaron el panel central “De la trayectoria al legado: mujeres que construyen país”, durante el encuentro Mujeres que Transforman Ecuador – Reconocimiento Nacional 2026, organizado por la Cámara de Comercio de Quito (CCQ) y su Consejo Violeta.


Ante un salón completamente lleno, Mónica Heller, Presidenta de la CCQ, lideró una conversación que abordó mucho más que logros. Gladys Eljuri, Lourdes Tibán, Janet Hinostroza y Cristina Hidalgo hablaron de aquello que normalmente queda detrás de una trayectoria: sus orígenes, decisiones, oportunidades, momentos de incertidumbre, alegrías, dolores y las barreras que encontraron mientras construían sus propios espacios.


“Ecuador ha avanzado. Sería injusto no reconocerlo. Hoy vemos a más mujeres liderando empresas, universidades, comunidades e instituciones que hace apenas unas décadas. Ese progreso merece ser reconocido. Pero valorar cuánto hemos avanzado no significa dejar de hablar de cuánto nos falta por recorrer. Todavía existen barreras culturales que con frecuencia son invisibles precisamente porque aprendimos a convivir con ellas. Además de estas barreras, el peso de las expectativas que recaen sobre las mujeres ses muy grande”, reflexionó Mónica Heller en su discurso.



Cuatro mundos y visiones sobre las distinas maneras de avanzar.


Cuatro mujeres, cuatro caminos y cuatro formas de transformar. Desde la empresa, la política, el periodismo y la educación, cada una convirtió su trayectoria en una manera de generar oportunidades, abrir espacios y construir país.


Gladys Eljuri puso sobre la mesa el valor de la disciplina, la estrategia y el trabajo; Lourdes Tibán reivindicó la fuerza de no olvidar el origen y relató cómo la educación transformó un camino que comenzó en condiciones profundamente adversas; Janet Hinostroza recordó la importancia de atreverse a hacer aquello que se ama y perseverar hasta conquistar espacios que antes estaban reservados principalmente para hombres; y Cristina Hidalgo habló de perspectiva, propósito y de la capacidad de convertir la educación en una herramienta de transformación social.


Hubo momentos emotivos, pero también espontaneidad, risas y experiencias compartidas. Las panelistas hablaron abiertamente de machismo y prejuicios, no desde la victimización, sino desde la capacidad de enfrentarlos. Sus historias dejaron una idea común: las barreras estuvieron presentes, pero no fueron ellas las que definieron sus trayectorias. La respuesta fue seguir avanzando, construir y abrir nuevos espacios para quienes vendrían después.



Reconocer a quienes hicieron posible nuevos caminos.


Esa conversación resume también la convicción que dio origen a Mujeres que Transforman Ecuador. Para la CCQ, la igualdad de género en el país continúa en construcción y avanzar requiere que más mujeres puedan desarrollar plenamente su talento y llegar a espacios protagónicos en la empresa, la academia, las instituciones, la ciencia, la cultura, los medios y los distintos ámbitos desde los que se construye el Ecuador.


Durante su intervención, la presidenta de la Cámara de Comercio de Quito, Mónica Heller, destacó precisamente el impacto que tiene convertir estas trayectorias en referentes para las nuevas generaciones:



“Cada una de ellas allanó el camino para quienes vienen detrás. Llegaron a espacios que durante mucho tiempo parecían inalcanzables para las mujeres y demostraron, con hechos, que sí era posible ocuparlos. Ese quizá sea su mayor legado.”


La presidenta de la CCQ añadió que visibilizar estos referentes tiene una importancia que trasciende el reconocimiento individual: “Porque una niña necesita referentes. Es imposible visualizar resultados que no sabes que existen.”



Once mujeres que transforman Ecuador


La jornada culminó con el reconocimiento a once mujeres provenientes de ámbitos completamente diferentes, pero unidas por trayectorias que han generado impacto en el país. Fueron homenajeadas Isabel Noboa, en Civismo y Legado; Gladys Eljuri, en Liderazgo Empresarial; Lourdes Tibán, en Liderazgo Indígena y Comunitario; Nina Pacari, en Derechos de las Mujeres y Equidad; Janeth Hinostroza, en Periodismo y Comunicación; Carolina Ulloa, en Educación; Cristina Hidalgo, en Desarrollo Social; Patricia Gualinga, en Ambiente y Sostenibilidad; Eugenia del Pino, en Ciencia, Tecnología e Innovación; Paula Barragán, en Arte y Cultura; y Gigi Moreira, en Deporte y Alto Rendimiento.


Entre aplausos, fotografías, encuentros y momentos de profunda emoción, la premiación permitió poner rostro a una idea fundamental: buena parte de las posibilidades que hoy tienen las nuevas generaciones existe porque antes hubo mujeres dispuestas a ocupar espacios, cuestionar límites y demostrar que era posible llegar.


Para la Cámara de Comercio de Quito, reconocerlas es también una forma de acelerar ese proceso. 


Redacción El Mercurio

Redacción El Mercurio