Invertir en la acogida es cuestión de vida

Ma. Isabel Cordero

¿Qué haría si tiene que huir de su casa con sus hijos porque su pareja quiere matarla? Puede que tenga la suerte de tener una familia que la crea y la acoja, para muchas mujeres esta no es una opción.

En el país existen 5 casas de acogida para mujeres víctimas de violencia en donde reciben atención integral para ellas y sus hijos e hijas, una de ellas es la Casa María Amor en Cuenca, que atiende a 70 mujeres y sus hijos al año. Si hubiera más lugares como estos se evitarían cientos de femicidios.

Las casas de acogida que existen en el país lo hacen gracias a su propia gestión, el Estado no cubre ni el 50% de su presupuesto anual, ahora ha decido modificar las condiciones para acceder a los recursos que les asignan, poniendo en riesgo la sostenibilidad de las casas de acogida existentes.

Garantizar la vida de mujeres y niñas implica invertir con seriedad y de forma planificada en su protección y seguridad.  El Estado debería garantizar al menos una casa de acogida por provincia en el país, porque eso es invertir en la vida. (O)

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