Análisis político
Una de las características esenciales de un régimen democrático es la presencia de elecciones libres e igualitarias, esto es, elecciones donde se garantice la participación libre y equitativa de todos los actores políticos, además de la libertad de los electores para elegir sin ningún tipo de coacción y presión.
En el caso de la situación actual de Ecuador se ha puesto en duda de para las próximas elecciones, para elegir a las autoridades locales (Prefectos, Alcaldes, Concejales, etc.), exista realmente plena libertad e igualdad.
En cuanto a lo primero se denotaría, por ejemplo, que una serie de resoluciones, tomadas por el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) y el Consejo Nacional Electoral (CNE), estarían coartando la libertad de participación electoral de algunos actores políticos. Entre esas resoluciones estarían la suspensión por nueve meses, por parte del TCE, del partido “Revolución ciudadana”, así como la supresión por el CNE, como partidos legalmente reconocidos, de “Unidad Popular” y “Construye”. Si bien esos organismos electorales tratarían de justificar esas resoluciones, en supuestas razones jurídicas, estas has sido objetos de dudas y cuestionamientos legales.
También se han mencionado, como atentados para unas elecciones libres, situaciones como el acoso o la persecución que se daría contra ciertas figuras políticas o autoridades locales que han mantenido una alta popularidad, y que pertenecen a partidos opositores al Gobierno o simplemente no asoman como sumisas a este; situaciones para las cuales se contaría con la participación de la Fiscalía.
Por otro lado, el inusitado adelanto de las elecciones locales, para el 29 de noviembre de este año, ha generado sospechas sobre las verdaderas intenciones políticas que tendría este adelanto; pues, aunque desde el CNE se ha pretendido justificar esta medida bajo la suposición de que en febrero de 2027 habría un “fenómeno del niño” fuerte, en realidad parece que lo que se buscaría es favorecer electoralmente a los candidatos (as) del Gobierno, dificultando los tiempos para que los partidos políticos hoy suspendidos, o líderes opositores con procesos judiciales, puedan eventualmente ser rehabilitados y participar en las elecciones. ¿Hay independencia del órgano electoral?.









