Elecciones y desinformación

La irrupción de la inteligencia artificial en los procesos electorales ya no es una hipótesis futura, sino una realidad que redefine las reglas del juego democrático. Herramientas capaces de generar contenido automatizado, segmentar audiencias con precisión quirúrgica y producir desinformación sofisticada -como los deepfakes- están alterando la forma en que se construye la opinión pública. El problema no es únicamente tecnológico, sino profundamente político: ¿cómo garantizar elecciones libres cuando la verdad misma puede ser manipulada a gran escala?

En este contexto, iniciativas académicas como el curso “Nuevas Tendencias Electorales: Desinformación, Big Data e Inteligencia Artificial”, impulsado por la Universidad Complutense de Madrid y su Observatorio de Desinformación, resultan especialmente pertinentes. Estos espacios no solo evidencian la magnitud del desafío, sino que promueven un análisis crítico indispensable para comprender los riesgos que enfrentan las democracias contemporáneas.

La desinformación amplificada por inteligencia artificial no solo distorsiona hechos, sino que erosiona la confianza en las instituciones y en el propio proceso electoral. Frente a ello, la respuesta no puede limitarse a la regulación tecnológica: exige alfabetización digital, responsabilidad de plataformas y, sobre todo, ciudadanía crítica. Porque en la era de la inteligencia artificial, defender la democracia implica también defender la verdad. (O)

X:@monicabanegasc

Dra. Mónica Banegas

Dra. Mónica Banegas

Política, abogada y catedrática. Exconsejera vicepresidenta del CPCCS. Exdirectora del Instituto de la Democracia del Consejo Nacional Electoral. Actual subsecretaria de Acceso a la Educación Superior de la Senescyt.