La comunidad andina dispone retirar los aranceles impuestos por el ecuador y Colombia, que trastorna al comercio en la frontera, afectando a pobladores de dichas jurisdicciones, que con esperanza han observado esta resolución de obligatorio cumplimiento en 10 días a partir de lo indicado, salvo que alguno de los implicados apele a dicha corrección, lo que puede demorar entre dos meses, y de ratificarse como es obvio, sería de manera definitiva.
Perú y Colombia en procesos electorales, para renovar a él/a gobernante, con importancia para ecuador, dada la interconectividad política. Ante todo, torna significativa a la inseguridad, que afecta a los tres países y valdría que desde todas las instituciones nacionales se puedan establecer vínculos desde la penosa realidad que pasamos ante el acoso del narcoterrorismo, colaboración directa para combatir al desmoronamiento de la sociedad amenazada. Está claro que el esfuerzo unilateral de cualquier estado sin alianzas con sus países fronterizos queda condenado al fracaso, buscando contener el negocio de la droga, minería ilegal, extorsiones y trata de personas.
Sin importar la ideología de quienes sean ungidos, es obligatorio para los gobiernos crear estrategias conjuntas para debilitar a la narco violencia, instaurada de manera grosera entre nuestras colectividades, que se constituye en el aspecto neurálgico, para las elecciones, como sucedió en nuestro país; la polarización es evidente en Colombia entre uribistas y petristas, en Perú entre Fujimoristas y castillistas, cada cual en sus respectivos andariveles identificados como derechistas o izquierdistas y aquello es lo correcto en democracia, cuando las aspiraciones ciudadanas son puestas por delante en el debate de ponencias, a la que se adscribe el votante, cuando no están sometidos al totalitarismo cual Venezuela, Cuba, Nicaragua, etc. Y más bien se convive con la alternabilidad como en Chile, Uruguay o Brasil. Países a los cuales debemos emular ya que han venido alternándose las distintas corrientes del pensamiento sin el riesgo de caer en el partido único, que no es más que fachada de dictaduras ensangrentadas. (O)






