Un aporte a nuestro desarrollo cultural y a la tradición del libro y la lectura, considero la nueva edición de Enumeración Botánica de Luis Cordero Crespo, por la Universidad Católica de Cuenca; Tercera Edición, ilustrada y Nomenclatura actualizada, proyecto de investigación “Análisis biocultural de los usos tradicionales de las plantas” a partir de la emblemática obra del sabio cuencano, que a más de 100 años de su publicación, es tan actual como las expectativas que despiertan el conocimiento de saberes y usos de las plantas en nuestra cotidianidad ambiental, ornamental, medicinal y de subsistencia.
“No se puede amar lo que no se conoce, ni defender lo que no se ama”, reflexión atribuida a Leonardo Da Vinci, cobra actualidad cuando queremos entender nuestro entorno como motivo de identidad y, desde luego, el conocimiento de las plantas de nuestro paisaje urbano, suburbano y rural, ”… así útiles como nocivas, indígenas o aclimatadas, que se dan en las provincias del Azuay y Cañar…” como dice el autor, permite un acercamiento más humano y por lo mismo más realista a nuestro ambiente vegetal porque, Enumeración Botánica, siendo un libro de altísimo nivel científico, escrito por un investigador erudito en Ciencias Naturales, lingüista, jurista y poeta, más conocido como político, obra ahora reeditada por un grupo de excelencia académica e investigativa, mantiene su frescura lingüística y didáctica que le hace asequible a todo lector y su lectura permite una comprensión integral de cada planta, alrededor de 500 especies, con su valor medicinal y práctico, nombre científico y vocablos kichwa y castellanos con los que las comunidades nativas las identificaban, para quienes fueron soporte y cobijo, paisaje y sosiego, medicina y subsistencia.
Caminando los parques lineales de nuestra ciudad, reforestados con plantas nativas y exóticas también, se asiste a un heterogéneo muestrario vegetal, las más de las veces ignorado e incluso agredido: arrancadas de raíces las plantas, rotos sus tallos, desgajadas sus ramas: “no se puede amar lo que no se conoce”, y pienso que Enumeración Botánica debe llegar a más lectores, a jóvenes y niños como parte de su formación integral. Ojalá una edición ilustrada para niños. Pienso y me alegro por esta Tercera Edición. (O)









