Un consorcio académico integrado por universidades de Ecuador y Bélgica desarrollará un proyecto de investigación sobre plantas medicinales nativas.
El objetivo es documentar saberes ancestrales, analizar sus propiedades químicas y promover alternativas de aprovechamiento sostenible junto a comunidades rurales de la Sierra y la Amazonía.
La iniciativa Transforming Ancestral Ethnobotanical Knowledge into Sustainable Value Chains fue aprobada en la convocatoria “Team 2026” de VLIR-UOS, organismo de cooperación académica del Gobierno flamenco de Bélgica.
Se desarrollará durante cinco años, entre septiembre de 2026 y agosto de 2031, con un financiamiento de alrededor de 300.000 euros.
Participan la Universidad de Cuenca, la Universidad del Azuay y la Vrije Universiteit Brussel.
La Asociación Jatari Warmi de Jadán, la organización Biojempe y la comunidad Kushapuk-Shuar de Gualaquiza también forman parte del proyecto.
Asimismo, interviene la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (ARCSA), que acompañará los procesos regulatorios, y la Prefectura del Azuay, que trabajará en mecanismos de economía popular y solidaria orientados a futuros procesos de comercialización comunitaria.
Eugenia Peñaherrera, directora del proyecto y miembro del Grupo de Investigación de Plantas Medicinales de la Universidad de Cuenca, explicó que la propuesta integra conocimientos científicos, conservación y trabajo territorial.
«Este proyecto está pensado para que tenga un impacto en la calidad de vida de las comunidades», señaló.
«Esto mediante el rescate de saberes sobre plantas medicinales, el estudio de sus propiedades y el trabajo conjunto con las organizaciones para transformarlas en productos fitoterapéuticos”.
Qué especies se estudiarán
La investigación partirá de una lista preliminar de especies medicinales de ecosistemas andinos y amazónicos.
Entre ellas constan:
| Interandina | Amazonía | |
| * Moradilla * Carne humana * Chuquiragua * Altamisa * Canchalagua * Tipo del páramo | * Warmipoleo * Toronjil * Arrayán * Ruda * Valeriana | * Uña de gato * Sangre de drago * Chuchuhuasi * Ishpingo * Ajo de monte |
La Universidad de Cuenca realizará el análisis fitoquímico y la caracterización de metabolitos secundarios asociados a actividad biológica y toxicidad.
La Universidad del Azuay estará a cargo de la documentación etnobotánica, la conservación de especies y vinculación comunitaria.

Estudios
Gustavo Chacón, docente investigador de la Universidad del Azuay, institución copromotora del proyecto, explicó que se analizará la composición química de las plantas para contrastar los usos curativos atribuidos tradicionalmente y evaluar su potencial de aprovechamiento.
Paralelamente se estudiarán alternativas de cultivo y manejo sostenible para evitar la extracción indiscriminada de especies nativas.
“Analizaremos qué compuestos tienen estas especies para cotejar eso con el uso que les dan las comunidades para determinadas dolencias. A partir de ahí podremos determinar si existen posibilidades de desarrollar productos con valor agregado”, manifestó.
Aunque muchos trabajos de investigación terminan en laboratorios, en este caso se busca que el conocimiento tenga una aplicación directa en beneficio de las comunidades.
El trabajo se desarrollará inicialmente en la parroquia de Jadán y en la comunidad Shuar de Kushapuk en Gualaquiza.
Durante el primer año se realizará el diagnóstico territorial, la selección definitiva de especies y el levantamiento de información etnobotánica mediante grupos focales.
“Buscamos que las comunidades tengan herramientas para cultivar mejor sus plantas y que eventualmente puedan producir uno o varios productos fitoterapéuticos con potencial de comercialización”, señaló.
El equipo científico está integrado por Eugenia Peñaherrera, Fabián León, Nancy Cuzco, Viviana Mora, Silvia Peña y Jessica Calle, por parte de la Universidad de Cuenca; y Gustavo Chacón, Cecilia Ugalde, Giovanni Barrera, Vanessa Vanegas y Claudia Moscoso desde la Universidad del Azuay. También colabora el investigador Yvan Vander Heyden de Bélgica.
Capacitación en zona rurales
El programa incluye capacitación para asociaciones rurales en cultivo, procesamiento y transformación de plantas nativas, con el propósito de fortalecer capacidades y generar oportunidades económicas basadas en conocimientos transmitidos entre generaciones.
Aunque esta etapa no contempla ensayos clínicos ni producción farmacéutica industrial, los investigadores consideran que puede abrir futuras líneas de trabajo en salud y biotecnología.
“En Ecuador existe un enorme conocimiento sobre plantas medicinales. Parte de este trabajo consiste en rescatar esa información y preservarla”, indicó Chacón.
La iniciativa vincula la investigación universitaria con las necesidades de territorios rurales.
Esto en un contexto donde el conocimiento ancestral enfrenta riesgos de desaparición y muchas especies son extraídas sin control. (PNH)-(I)
Más noticias:







