Asusta y preocupa cada vez más, los peligros a los que niños y adolescentes están expuestos por tener acceso libre a dispositivos electrónicos, en particular teléfonos celulares y tablets, proporcionados por los padres y/o cuidadores.
Estudiosos del tema reportan hallazgos alarmantes relacionados con “afectaciones a la memoria, la capacidad de concentración, retrasos en el aprendizaje, trastornos del sueño, ansiedad, depresión, déficit de atención, adicción digital…”, pero además corren el riesgo de ser víctimas de grooming (manipulación, extorsión o abuso sexual por parte de un adulto).
Es lamentable observar lo que parece un individuo incómodo en el que han convertido con su comportamiento los adultos a los niños, a los que para que no molesten los “enchufan” a un celular.
Apena y alarma que quienes tienen la responsabilidad de cuidar el bienestar integral de un menor, no la tomen en serio, prefieran parecer “cool” que proteger, no ser menos, seguir la corriente, ser parte del problema y no de la solución.
Muchos problemas de aprendizaje, conductuales y de salud están relacionados con la excesiva exposición a dispositivos electrónicos y a internet.
Tómenlo en serio, por bien de sus hijos y el suyo también. (O)









