Un poco más

Hay gente que apaga el horno tres minutos antes de que suene el timer. No por hambre, sino porque ya no aguanta no saber si el pastel salió bien. El resultado, predeciblemente, es un pastel a medias. Y, sin embargo, lo repetimos. En el horno, en los proyectos, en las relaciones, en todo lo que tarda más de lo que quisiéramos.

Frank Knight, economista poco dado al drama, hizo hace un siglo una distinción que todavía incomoda, al afirmar que el riesgo tiene probabilidades, modelos, hasta seguros, mientras que la incertidumbre genuina, no. No hay fórmula que la resuelva ni dato que la elimine antes de tiempo. Y vivimos como si todo fuera riesgo calculable, cuando la mayoría de las cosas que realmente importan son incertidumbre pura, sin manual, ni guía, ni garantía.

El problema no es que no lo sepamos, es que culturalmente somos pésimos esperando…. sí, sí, ya hablamos hace unas semanas de la impaciencia, todo empuja hacia la respuesta inmediata, la validación rápida, el resultado antes del proceso. Las redes sociales premiaron el instante. La inteligencia artificial promete eliminar la espera. Y en ese contexto, quedarse en el no saber se parece cada vez más a un defecto de carácter.

Maggie Jackson, en su libro Uncertain, propone algo que suena casi a herejía: la incertidumbre no es el obstáculo al pensamiento, es la condición que lo activa. Cuando no sabemos, prestamos más atención, procesamos con más cuidado, conectamos ideas que de otro modo no hubiéramos conectado. La certeza, en cambio, adormece. El cerebro en piloto automático no descubre nada nuevo.

Lo cual significa que aguantar el no saber no es debilidad ni indecisión. Es, según parece, el estado en que mejor funcionamos.

A veces el único diferencial es dejar que el timer suene. (O)                         

@ceciliaugalde

Dra. Cecilia Ugalde

Dra. Cecilia Ugalde

Comunicadora, doctora en Marketing. Docente e investigadora en la Universidad del Azuay. Ha hecho publicaciones en alfabetización mediática, redes sociales, marca y comportamiento del consumidor.