Triunfo deportivo es el logro exitoso de un equipo al alcanzar un objetivo, por vencer a sus oponentes en una competición, que no siempre es de corta duración, como la participación de nuestra selección en la copa mundo FIFA. Se trata de alcanzar una meta, un primer puesto, una cadena de triunfos en partidos con diferentes contendores, el pasar de una etapa a la siguiente, que siempre resulta ser de mayor rigurosidad. La superación deportiva es de exigencia múltiple, haciendo uso de disciplina para cada uno de los jugadores y grupal, que tienen que ser el resultado de una escuela de formación profesional, con valores, técnicas de mejoramiento físico, atlético, nutrición, conocimiento de todas las reglas del deporte, respeto por si mismos y hacia los hinchas, que ponen mucha esperanza en el desenvolvimiento del equipo, porque el triunfo es colectivo, así como la derrota, en medio de que expertos pueden resaltar virtudes y errores individuales y/o grupales. El inicio tiene que ser la niñez, alejándolos del sicariato como resultado de una sociedad en absoluta crisis de inequidades y con la participación del ente gubernamental y de clubes privados que viven y lucran del balompié.
El país todo, negocios de los más variados, planificaciones laborales, vacaciones forzadas o improvisadas, gestoras de malestar en los empresarios y la producción a nivel nacional, a punto que no todos acatan disposición gubernamental, y continúan laborando en el entorno de una nación en crisis múltiple, una de ellas de índole económico y laboral, motivo de real preocupación para el pueblo en general. Están en juego no sólo el triunfo o la derrota, sino además el honor nacional y el buen nombre del País. Y también la alegría de toda la población o el desengaño en el cual nos tocó internarnos luego de lo sucedido en la Capital Mexicana. Hermoso País por muchas razones, y que lastimosamente maltrató a la TRI, hinchas y periodistas de Ecuador, con un torrente de insultos y agresiones verbales. Algunos hinchas rivales desataron una ola de ofensas y descalificaciones, creando un ambiente hostil, lleno de escándalo y desprecio. Esto dejó una marca amarga en la competición y en la dignidad de los jugadores. A iniciar nuevamente con más esencia y profesionalismo, quien no espera vencer…., está vencido.(O)










