El ciclismo le tenía preparada una sorpresa a Gabriel Martínez. Hace apenas seis meses dejó el fútbol, deporte que practicaba antes, para subirse a una bicicleta. Este martes 11 de agosto, con 15 años, ya tenía una medalla de bronce colgada en su pecho.
Martínez y su compañero Nahum Milibak terminaron terceros en la prueba Madison del ciclismo de pista de los Juegos Nacionales Prejuveniles Azuay 2026, competencia que se disputó en el Velódromo del Complejo de Totoracocha.
No fue un camino sencillo. Los azuayos debieron medirse con delegaciones fuertes y terminaron detrás de los pichinchanos Deivys Pillajo y Sebastián Endara, ganadores de la prueba. La plata fue para Imbabura, con Julián Lomas y Julián Marcillo.
Durante la competencia, Martínez y Milibak apostaron por ganar embalajes y buscar fugas que les permitieran sumar posiciones. “Intentamos ganar algunos embalajes y también buscamos fugarnos”, contó Martínez a Diario El Mercurio después de la competencia.
Para el joven azuayo, la Madison fue el cierre de una intensa participación. Compitió en velocidad, persecución, 500 metros, Scratch y prueba por puntos. Consiguió además un bronce en velocidad y estuvo cerca del podio en otras pruebas.
Pero ninguna medalla tiene el mismo significado que esta. Hace seis meses, Gabriel todavía tenía al fútbol como protagonista. El cambio llegó por influencia de su padre, a quien considera una de sus principales inspiraciones. “Antes practicaba fútbol. Hice el cambio por mi papá, que fue una gran inspiración para mí”, relató.
Desde entonces, el esfuerzo ha sido constante. Entrenamientos, sacrificios y nuevas competencias comenzaron a formar parte de su rutina. El resultado apareció más rápido de lo esperado. “Han sido seis meses de mucho esfuerzo y dedicación. He intentado apartar algunas cosas que hacía”, explicó.
De la ruta a la pista
A su lado estuvo Milibak, también de 15 años, pero con una historia diferente. Él lleva aproximadamente un año y medio en el ciclismo y su especialidad es la ruta. La pista fue un desafío que aceptó durante estos Juegos y terminó dando frutos. “Yo soy ciclista de ruta, en realidad no soy pistero. Me metí en la pista para ver si podíamos hacer algo con el equipo”, señaló.
Milibak ya había conseguido una medalla de bronce en velocidad por equipos y sumó otra en la Madison. Ahora cambiará nuevamente el escenario para concentrarse en la ruta, donde espera cerrar su participación con otro buen resultado.
El bronce de la Madison permitió a Azuay cerrar el ciclismo de pista con una medalla de oro y dos de bronce, después de cinco jornadas de competencia bajo la dirección del entrenador Vinicio Jurado. (D)
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