El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió el viernes 21 de agosto de 2026 para otra votación exploratoria a fin de medir la popularidad de un número creciente de aspirantes a suceder a António Guterres como secretario general de la atribulada organización.
El consejo se reunía para una segunda «votación indicativa» entre ocho candidatos al cargo de secretario general, la mayoría de América Latina.
Hasta el momento, cinco mujeres y tres hombres aspiran a suceder al portugués Guterres, de 77 años, quien terminará su segundo mandato de cinco años el 31 de diciembre.
Reunidos a puerta cerrada desde las 10H00 locales (14H00 GMT), los 15 miembros del Consejo asignaron de manera anónima a cada aspirante una de las siguientes calificaciones: «apoya», «no apoya» o «sin opinión».
«Se informará a los candidatos de los resultados a través de los respectivos representantes permanentes de los Estados miembros que los han nominado (…) Eso es todo lo que tengo que decir hoy», dijo la embajadora de Dinamarca ante la ONU, Christina Lassen, cuyo país ocupa la presidencia rotativa del Consejo.
Añadió que el Consejo está estudiando el momento de la próxima votación indicativa.
«Es demasiado pronto para lograr un consenso», adelantó tras la votación el embajador de la República Democrática del Congo, miembro del Consejo, Zenon Ngay Mukongo.
Daniel Forti, del International Crisis Group, dijo antes de la votación que los países con poder de veto -Reino Unido, China, Francia, Rusia y Estados Unidos- podrían esperar hasta más adelante para expresar sus preferencias, mientras que podrían surgir nuevos aspirantes.
– ¿El año de Latinoamérica? –
De acuerdo con una tradición geográfica de alternancia entre continentes, que no siempre se respeta, Latinoamérica reclama esta vez el puesto, lo que explica que la mayoría de los candidatos sean de esa región. Muchos también presionan para que, por primera vez, una mujer asuma el puesto.
Al término de una primera votación el 30 de julio, Rebeca Grynspan, la exvicepresidenta de Costa Rica y directora de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), de 70 años, recibió la mayor cantidad de votos favorables.
La diplomática costarricense superó así, entre otros, a la excanciller de Guyana Carolyn Rodrigues-Birkett, de 52 años, y al director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, de 65.
También se postulan la expresidenta chilena y ex alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU Michelle Bachelet (74 años), la excanciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa (61), el destacado diplomático ugandés Olara Otunnu (75), el expresidente senegalés Macky Sall (64) y la diplomática y exministra de Comercio de Ecuador Ivonne A-Baki (75).
La pregunta ahora es si Grynspan logrará consolidar su posición.
«Los diplomáticos esperan que la distribución de los votos cambie con respecto a la votación de julio», aseguró a la AFP Forti.
Dado que el proceso debe servir tanto para definir a un favorito como para descartar a ciertos candidatos, «es muy posible que, al término de la votación, algunos se den cuenta de que su campaña ha llegado a su fin», agregó.
– Mucha incertidumbre –
Esta elección se produce en un momento en que la ONU atraviesa uno de los períodos más difíciles de su historia, enfrentada al debilitamiento del multilateralismo, a divisiones persistentes en el Consejo de Seguridad y a graves dificultades financieras.
Bajo la presión en particular del Estados Unidos de Donald Trump, quien cuestiona regularmente su papel y su financiamiento, Naciones Unidas no logra influir en varios conflictos importantes, mientras que los recortes presupuestarios amenazan sus operaciones humanitarias y de paz.
Para ganar al final de este proceso, que podría llevar aún semanas o meses, un candidato debe obtener al menos nueve votos, evitando un veto de los cinco miembros permanentes del Consejo.
El nombre se somete entonces a la Asamblea General, que en la práctica aprueba el nombramiento del aspirante recomendado.
Nadie se atreve a hacer pronósticos, ya que las preferencias de los distintos miembros aún parecen muy difusas, especialmente en lo que respecta a las grandes potencias con derecho a veto.
Incluso podrían surgir nuevos aspirantes al cargo, señaló el jueves ante la prensa Vassili Nebenzia, representante permanente de Rusia ante la ONU.
«Si, por ejemplo —y ahora estoy especulando-, se produce un estancamiento en torno a uno de los candidatos que vemos, si ninguno de ellos logra despegar, entonces creo que podríamos ver surgir otras» figuras, consideró. AFP











